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UNIOS

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Gabinetazo ¿habremus?

 

Peje ocurrencias

Gabinetazo ¿habremus?

Bastante sorpresa causó entre los propios, incluso entre el círculo de los más cercanos, el anuncio hecho por el mesías macuspano del pacto electoral firmado con el partido que ideológica e históricamente se encuentra más a la derecha en el espectro político mexicano, el Partido Encuentro Social (PES), ¿un sedicente juarista coincidiendo con antijuaristas confesos y declarados?.

Para el Peje no sólo no hay contradicción sino que no tiene por qué haberla pues, afirmó el día que se dio a conocer la alianza, que la alianza con el PES no sólo es por un candidato o programa de gobierno, sino que incluye valores culturales, morales y espirituales, porque no sólo busca ganar la presidencia del país para lograr el bienestar material, “sino también para buscar el bienestar del alma, no solo de pan vive el hombre”... A ver si nos entendemos... ¿qué dice que dijo?

Y, como para confirmar su acerto, al ser registrado como precandidato de ese partido, agregó: “no hay diferencias de fondo en lo político, en lo ideológico, entre lo que represento y lo que inspira a Encuentro Social”; ni hablar, finalmente se sinceró; efectivamente no hay diferencias de fondo entre el partido propiedad del macuspano y la derecha más rancia y conservadora.

Pero las sorpresas no quedarían ahí, con el Peje nunca faltan, porque no es un hombre de principios sino de ocurrencias; al presentar el que sería su gabinete durante el sexenio 2018-2024, “el segundo mejor de la historia sólo después del de Juárez”, según sus decires, algunos nombres de inmediato saltaron.

Empresarios vinculados en épocas recientes al PRI y al PAN, “académicos”, ex funcionarios de primer nivel de los gobiernos del PRI y el PAN, chapulines brincapartidos, ningún extraordinario por ningún lado que se le quiera ver (mediocridad pues) y ningún especialista o conocedor del área a la que estarían asignados.

 De entre todas las ocurrencias, destacan algunas.

 

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Vamos con la muestra de que en el gabinete y gobierno de López Obrador se desterraría para siempre  el tan nefasto nepotismo (una de las más crudas muestras de la corrupción hecha gobierno), como titular de la STyFE estaría una joven de apenas 30 años de edad, la Maestra en Derecho, Luisa María Alcalde, si el apellido paterno sólo no le indica nada, quizá si le agrega el materno, Luján, se notará lo antinepótico de ese nombramiento, es hija de Berha Luján, presidenta del Consejo Nacional de Morena, ex contralora durante el gobierno de AMLO en el DF, en cuya gestión no se persiguió ni encarceló a ningún político, ni de ese ni de pasados gobiernos (salvo cuando, por filtraciones de prensa se supo de dos o tres que acostumbraban jugar jugosas cantidades en los casinos de Las Vegas).

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No se queda muy atrás en esto del combate al nepotismo, la gabinateada Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, ella es, sin duda alguna, una destacada investigadora universitaria, con varios libros en su haber y unas cuantas decenas de artículos en revistas especializadas así como ponencias en foros y coloquios. Si no ha oído hablar de ella es porque toda su vida se ha dedicado a la academia. En ella (que conoce de la administración pública por investigaciones propias) le encargaría la tarea de la Función Pública, es decir, de la garantía de la transparencia en el manejo de los recursos... y eso es un asunto de números. Pero la Dra. Sandoval tiene un atributo incuestionable, es la esposa de uno de los más cercanos colaboradores del macuspano, John Ackerman; ¿lo recuerdan?, una especie de perro de presa del Mesías y furibundo antizapatista.

Dejar en manos de la hija de alguien o la esposa de alguien más las responsabilidades de trabajo y contraloría, sería tanto como dejar la iglesia en manos de Lutero o la agricultura en manos de un representante de Monsanto.

Casos de ¿nepotsimo? para nada... puro mérito propio dirá el Peje.

 

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Esteban Moctezuma, quien despacharía en la SEP es, por su pasado reciente y su presente, el menos indicado (de ese grupo, porque en otros lados hay iguales y peores) para hacerse cargo de la Educación Pública pues es el presidente de uno de los principales proyectos para “chilenizar” el modelo educativo: universidades públicas pocas y malas, CERO presupuesto directo a las universidades que se destinaría a otorgar becas para que cada “aprobado” eligiera la universidad de su “preferencia” (lo que es falso). Cierto, no sería “Mexicanos Primero” encabezado por Claudio X González, el grupo de empresarios que tendría el control, pero caería en manos de la “Fundación Azteca” de Ricardo Salinas Pliego, fundación de la que es presidente el  ex secretario de Gobernación y de Desarrollo Social durante el gobierno de Ernesto Zedillo.

Algo sin embargo debe saber de educación. Recuérdese que fue, en 1992, el principal operador por parte del gobierno salinista  para tratar de imponer la fracasada descentralización educativa en contubernio con el SNTE y su entonces “líderesa” Elba Esther Gordillo.

Dejar en manos de un representante de Fundación Azteca la Educación Pública, sería tanto como dejar la iglesia en manos de Lutero o la agricultura en manos de un representante de Monsanto.

Por si fuera poco, su “intachable currícula” señala a Esteban Moctezuma, en tanto que Secretario de Gobernasción, como uno de los principales responsables de la traición contra el zapatismo del 9 de febrero de 1995.

 

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Y qué decir de quien es propuesta para ocupar Bucareli, la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Olga Sánchez Cordero. Su arribo a  las más alta instancia del poder judicial se dio a finales de 1994, cuando el entonces titular del Ejecutivo, Ernesto Zedillo, dio una especie de golpe técnico... el Ejecutivo, uno de los tres poderes de la Nación, de un plumazo destituyó a  los 26 miembros de la Corte (otro poder que se supone autónomo) e integró uno con sólo 11 miembros. Olga Cordero fue una de las ungidas.

La primera y principal tarea de  este nuevo “poder” judicial fue  dar blindaje jurídico a las reformas judiciales (cambiar las leyes pues) promovidas por el que habitaba Los Pinos en aquel entonces.

Si el TLC tal y como se había formado eran inconstitucional, la SCJN lo validó como  Constitucional; si el anatocismo, es decir el agio vil y descarado vestido, por obra y gracia de los ministros y la ministra, de ley; al aprobar eso en 1998, la SCJN  benefició a unos muy pocos dueños de las deudas (los bancos) y condenó a cientos de miles de deudores a una esclavitud  absolutamente impagable. Como para no dejar duda de lo ciega que es la justicia o para que nadie dijera que actuaba con el mismo patrón argumental, por el contrario, a los depositarios de sus ahorros en los bancos NO se les pagarían rendimiento sobre rendimientos... pese a que nunca fueron cobrados y que, por lo tanto, de manera automática, tal y como lo estipulaban los contratos,deberían integrar el capital.

Dejar en manos de una persona que actúa por consigna las responsabilidad de mantener el equilibrio  social, sería tanto como dejar la iglesia en manos de Lutero o la agricultura en manos de un representante de Monsanto.

 

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Un último caso, no menos menor, es el de quien ha sido señalado como el “próximo” responsable de la Agricultura, la ganadería y todo lo demás; Víctor Villalobos, fue empleado de la empresa Monsanto y uno de los principales promotores de la siembra de transgénicos en el país; bastante “plural”, pues lo mismo le ha dado promover sus negocios, incluso ocupando puestos públicos, con gobierno emanados del PRI, del PAN, del PRD y ahora, si es que el voto favorece (y le reconocen) a “ya saben quien”, de Morena.

Dejar en manos de un representante de Monsanto la Agricultura sería tanto como dejar la iglesia en manos de Lutero o la agricultura en manos de un representante de Monsanto.... ehhh, esperen si es justamente lo que está haciendo.

 

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El Peje tiene una memoria selectiva, se acuerda de lo que le conviene, y, además, asume que los mexicanos carecemos de ella. En noviembre del pasado año, AMLO había afirmado que “no se permitirá la introducción y el uso de semillas transgénicas (...)”, pero eso viene en el Plan de gobierno que, como se sabe, es un documento hecho entre varios y para darle gusto a todos, al final será sólo el dedito del mesías el que definirá el hacer (porque el prometer, es igual de sabido, es sólo un acto de campaña), así que, como para acallar las “infundadas sospechas”, AMLO señaló que, respecto a los transgénicos: “lo que le convenga al pueblo y a la nación, no lo que le convenga a intereses creados”. Y añadió que, parte de su propuesta para transformar a México, es promover la autosuficiencia alimentaria.”... y que, “si no le creemos, ni modo”. O sea, en lenguaje a pie de calle (traducción de las palabras de los políticos al idioma del pueblo): con López Obrador, los transgénicos van.

 

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Se puede o no estar de acuerdo con algunos personajes de la política nacional, pero lo menos que se le puede pedir a cualquiera es que sea congruente con sus propios postulados... lo que no se puede decir de Andrés Manuel López Obrador

Políticamente hablando, AMLO practica con singular desvergüenza el “moderno” discurso de la clase política mexicana, el que el pueblo ha dado en llamar el estilo Chimoltrufia.... como dice una cosa, dice la otra.

Y ni siquiera espera a que pase un tiempo más o menos prudente,  apostando al olvido de los oyentes o lectores... en un mismo día, en actos diferentes llega a afirmar exactamente lo contario por la tarde de lo que dijo por la mañana.

Cantinflear ha quedado atrás, aunque todavía hay quienes lo practican, lo nuevo es chimoltrufear, decir a cada auditorio lo que quieren oir. “defensa de los productos agrícolas originarios” dice cuando se encuentra frente a campesinos; “garantizar el abasto y la competitividad” afirmará al reunirse con empresarios agrícolas.

La alianza con el PES es por demás significativa de la carencia de valores de AMLO.

Encuentro Social, así lo ha manifestado públicamente, es cercano al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y es todo lo contrario a lo que dice defender Morena. El PES afirma que la educación sexual es pornográfica; considera al marimonio sólo como la unión entre un hombre y una mujer; condena las políticas públicas contra la transmisión de enfermedades venéreas y el embarazo adolescente... esas y otras linduras por el estilo son, a jucio de El Peje, diferencias menores.

 

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Como se puede ver, el Peje elige como colaboradores y aliados  a pura finísima persona.

Cuanta razón tenía Eduardo Galeano cuando afirmaba: “Necesitamos a los indignados; estamos hartos de los indignos”.

 

Héctor R. de la Vega

La Candidatura Anticapitalista del CNI

 

Una campaña muy otra

La Candidatura Anticapitalista del CNI

                                                            Carlos Antonio AGUIRRE ROJAS*

 

 

Entonces, si no nos organizamos para derribar este sistema capitalista de muerte... si no logramos organizarnos, para después del 2018 va a ser más difícil, porque vienen con todo, y va a ser después del 2018. Entonces por eso nuestra lucha no es de aquí al 2018, sino después”.

María de Jesús Patricio Martínez, Discurso en Cunalá, Puebla, 18 de noviembre de 2017.

 

La propuesta del Congreso Nacional Indígena de México, respaldada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, de proponer a una mujer indígena, a María de Jesús Patricio Martínez, como Candidata Independiente a las elecciones presidenciales de 2018, representa una audaz e inteligente iniciativa política, muy propia y característica tanto del movimiento indígena mexicano más avanzado, como también del creativo movimiento indígena neozapatista. Y más allá del destino concreto que esta iniciativa pueda tener en el futuro inmediato y cercano –dado el muy alto grado de corrupción y de descomposición de toda la clase política mexicana, y del fallido Estado mexicano actual--, ella es importante porque revela el también muy elevado nivel de madurez que hoy han alcanzado los pueblos y los movimientos indígenas de México y de América Latina, en la definición de sus propios perfiles particulares como pueblos y como movimientos, pero también en el establecimiento de sus demandas, objetivos y reivindicaciones específicas fundamentales.

            Gran madurez y elevado desarrollo del actor social indígena, que se explica por los profundos y radicales cambios, de verdadera larga duración histórica, que los pueblos indios y originarios de todo el planeta han vivido después de la irrupción de esa cataclísmica revolución cultural mundial de 1968 que está por cumplir sus cincuenta años de aparición. Cambios que se desplegaron en múltiples registros temporales de la historia, y que nos remiten a procesos, situaciones y sucesos de corta, de mediana y de larga duración, involucrando lo mismo a los efectos inmediatos de esa revolución mundial de 1968, que a procesos complejos como los de la crisis de la hegemonía estadounidense, el colapso definitivo del liberalismo, los procesos de descolonización del mundo desarrollados en los siglos XIX y XX, o la crisis terminal del sistema capitalista mundial, pero también e incluso más allá, al resquebrajamiento progresivo e indetenible de los milenarios fundamentos del racismo, o en otro caso, del persistente y también secular temor y distanciamiento frente al “otro”, frente al diferente o diverso de uno mismo.

            Cambios y mutaciones profundos de la condición del sujeto indígena en la sociedad, así como de su rol social y de su protagonismo político y social específicos, que además de expresarse ejemplarmente en la iniciativa mencionada de la Candidatura de una mujer indígena, permiten también definir los perfiles particulares que hoy presenta la cuestión indígena en México y en América Latina. Cuestión indígena que engloba tanto al estatuto de los pueblos indios dentro de las actuales sociedades latinoamericanas, como también al papel actual y futuro de los movimientos indígenas de nuestro semicontinente, en toda su vasta gama de expresiones y posiciones hoy reconocibles.

            Papel fundamental y cada día más protagónico de todos los pueblos indios, de México, de América Latina y del mundo, que es el telón de fondo principal de la importante Candidatura Independiente de la compañera María de Jesús, una Candidatura que lejos de la limitada y miope óptica electoral, y ajena también completamente a la degradada y empobrecida lógica de la política contemporánea en general, sólo puede ser adecuadamente comprendida si la asumimos como una Candidatura animada por una otra lógica radicalmente anticapitalista. Una lógica muy otra, que en lugar de enredarse en las absurdas peripecias de las trampas y triquiñuelas electorales, o en las marrullerías y engaños de los políticos de cualquier signo o filiación ideológicos, reivindica explícitamente su convicción de que esta Candidatura no es un fin en sí mismo, sino más bien un medio o herramienta más, en el mucho más vasto proceso de lucha global en contra de ese 'sistema de muerte' que es el sistema mundial capitalista, y por lo tanto, en pos de la eliminación total de cualquier forma de explotación, de despojo, de discriminación, de exclusión, de dominación, de sometimiento o de represión.

 

Una iniciativa ni electoral ni limitadamente política, sino radical y anticapitalista

Si leemos con cuidado todos los Comunicados emitidos por el EZLN, por el CNI, y a veces por ambos, desde octubre de 2016 y hasta hoy, noviembre de 2017,[1] podremos comprender más fácilmente el sentido profundamente anticapitalista de la iniciativa de la Candidatura Independiente de María de Jesús Patricio a la presidencia de México en el año de 2018. Candidatura que a veces de buena fe y por falta de información, y en otras ocasiones de mala fe y para tratar de deslegitimar al CNI y al EZLN, y legitimar a los distintos partidos de la degradada y corrupta clase política mexicana, ha sido mal comprendida o mal interpretada de distintas formas.

            Pero frente a estas malas interpretaciones, basta recordar que los neozapatistas han dicho desde hace muchos años, y lo han repetido recientemente, que su lucha “no es por el poder”, que no lo buscan, y que lo que ellos están intentando cambiar no es a una persona ni a un partido en el poder, sino que su objetivo es cambiar el sistema social capitalista mundial que todos padecemos hasta hoy. Por eso, una de sus consignas principales ha sido, desde enero de 1994, la de que su lucha es para obtener “¡Para todos todo, para nosotros nada!”, y por eso, desde esa misma fecha han planteado sus once y luego trece demandas radicalmente anticapitalistas, que no son las demandas solo de los indígenas y ni siquiera solo del pueblo de México o de los pueblos de América Latina, sino que son en realidad las demandas universales, centrales y urgentes, de absolutamente todos los pueblos, las clases oprimidas y los sectores subalternos del planeta entero, como lo demostraron, por ejemplo, las distintas rebeliones de 2011 que poblaron la geografía de casi todo el mundo, con sus múltiples y diversas expresiones concretas, y como lo siguen demostrando todas las luchas radicales y anticapitalistas recientes, desplegadas en los últimos años[2].

            Por eso en distintas ocasiones, tanto el CNI como el EZLN, han repetido que esta lucha, que se está dando en 2017 y que continuará en 2018, no es una lucha por la “búsqueda de votos y de cargos”, sino que es una lucha radical anticapitalista en la que, los que la apoyamos, “Vamos por todo”, es decir, vamos por las fábricas para los obreros, por las tierras para los campesinos que las trabajan, por los territorios para los pueblos originarios, y por las ciudades para los que las habitan, pero también por una vivienda digna para todos los de abajo, por alimentación suficiente para todos los desamparados y por salud completa y gratuita para todos los trabajadores, lo mismo que por autonomía, libertad, justicia y democracia para todo el México de abajo[3].

            De modo que esta iniciativa de la Candidatura Independiente de una mujer indígena no tiene, como podría parecer visto superficialmente, ni un fin electoral ni tampoco un limitado objetivo político, sino más bien un ambicioso objetivo general, que la trasciende y que le da su sentido profundo, siendo en el fondo una Candidatura que es radicalmente anticapitalista. Objetivo que es el de luchar por la conquista de la autonomía global integral y por la autogestión de todos y cada uno de los colectivos que componen al conjunto de las clases y los sectores subalternos de México, autonomía y autogestión que sólo es posible en un mundo no capitalista, y que esos colectivos deberán desplegar en sus respectivos calendarios y geografías, y bajo sus singulares modos específicos.

            Lucha por este ambicioso objetivo anticapitalista, la conquista para todos de la autonomía global integral, que no se reduce a la limitada definición jurídica de la autonomía, como el hecho de autogobernarse de acuerdo a sus propias leyes, ni tampoco a la igualmente reducida autonomía sólo política, de ser independientes frente al Estado o de elegir por sí mismos a sus propias autoridades o formas de gobierno específicas. Ni tampoco a la también acotada y reformista autonomía antropológica o identitaria, de reivindicar su lengua, sus usos y costumbres, o su cosmovisión del mundo particular, formas todas de autonomía que pueden fácilmente ser recicladas y absorbidas por el capitalismo, e integradas dentro de su lógica sin mayores problemas.

            En cambio, en la concepción de los compañeros del EZLN, y también del CNI, y tal y como lo ha afirmado el Subcomandante Insurgente Moisés, la lucha por la autonomía es la lucha porque ellos sean capaces de decidir por ellos mismos, y sin que nadie de fuera venga a decirles cómo hacerlo, la forma en la que van a construir toda su vida entera, el modo en que quieren edificar su propia sociedad, en absolutamente todas las dimensiones y realidades que la misma abarca, y por ende, esa autonomía global e integral, que incluye lo mismo a la autonomía económica que a la autonomía educativa, a la autonomía en el arte, la ciencia y la cultura, que a la autonomía en sus relaciones de género y en su vida social en general, pasando por la autonomía en los campos de la salud, de la comunicación, del comercio, del gobierno, o de la relación con la Madre Tierra y el Territorio, además naturalmente de la autonomía jurídica, política e identitaria, antes mencionadas.[4]   

            Lucha anticapitalista por la conquista de esa verdadera e integral autonomía global y radical, respecto de la cual la Candidatura Independiente no es más que un momento o etapa, un camino hoy posible y realizable, de algunos pasos importantes hacia ese objetivo general. Momento que es muy fácil de comprender si recordamos las lecciones de la experiencia neozapatista de La Otra Campaña, desarrollada entre 2005 y 2007, y que a pesar de desarrollarse en su primera fase de manera paralela a las campañas electorales de 2006, era en realidad su clara antípoda[5].

            Pues esa audaz iniciativa de La Otra Campaña, fue en su momento el proceso de deslinde radical frente a las campañas electorales de toda la degradada y corrupta clase política mexicana, junto a la denuncia y demostración de cómo todos los partidos nos llevaban, con sus propuestas, a un verdadero callejón sin salida y a la reproducción de “más de lo mismo”, frente a lo cual La Otra Campaña levantó su propuesta de crear una red nacional de rebeldías anticapitalistas en todo México, objetivo que se logró ampliamente, y que más allá de despertar el miedo y la rabia de todas las clases dominantes mexicanas, logró articular el esqueleto de lo que hoy es el vasto, muy vivo y siempre creciente movimiento, nacional e internacional, de La Sexta.

            Ahora se trata de repetir una experiencia similar a la de La Otra Campaña, pero en una escala más amplia y con objetivos más ambiciosos. Pues la red nacional de rebeldías anticapitalistas ya está creada y funcionando, y respaldando al neozapatismo mexicano y al CNI, y por eso, ahora la iniciativa de la Candidatura Indígena Independiente será otra vez un deslinde radical y una denuncia ilustrativa de la miseria e ineptitud de la clase política mexicana, junto a la demostración de que por la vía electoral y por la vía de la política tradicional y dominante, no hay ni salida posible a la crisis múltiple que hoy padecemos, ni tampoco solución alguna a los grandes problemas nacionales. Y que por eso, la propuesta radical anticapitalista del CNI y del EZLN, que se expresará y difundirá en la campaña de la Candidata María de Jesús Patricio Martínez, será la de que todos los sectores y clases subalternos de México deben de autoorganizarse y de articularse desde abajo y a la izquierda, para, entre todos, hacer saltar desde abajo y destruir en pedazos el Gobierno, el Estado y el poder político actuales, para en su lugar construir un gobierno que 'mande obedeciendo'.

            Y también para apoderarse directamente de las fábricas, de los campos, de los territorios y de las ciudades, e iniciar en todo México la construcción de la autonomía global integral, por parte de todas las clases y sectores populares y subalternos de nuestro país. Por eso, los compañeros del EZLN han narrado que cuando propusieron al CNI esa Candidatura Independiente de una mujer indígena para las elecciones de 2018, les dijeron también claramente que: "No se busca que una mujer indígena del CNI sea presidenta, sino que lo que se quiere es llevar un mensaje de lucha y de organización a los pobres del campo y de la ciudad de México y del mundo. No es que tomamos en cuenta de que si se juntan las firmas o se gana la elección, es que sale bien. Sino que sale bien si se puede hablar y escuchar a quienes nadie habla ni escucha. Ahí vamos a ver si sale bien o no, si es que mucha gente va a agarrar fuerza y esperanza para organizarse, resistir y rebelarse", agregando también que "Les dijimos que tal vez, entonces, no importará si se juntan o no las firmas, si sale o no la paga para moverse, si se obtiene o no el registro de la candidata, si se presentan o no las otras candidaturas a debatir, si se participa o no en las elecciones, si se gana o no, si se reconoce o no el triunfo, si se puede o no hacer algo allá arriba. Y no iba a importar porque serían otros los problemas, otras la preguntas, otras las respuestas".[6]

            Entonces, y enmarcados en el horizonte de estos objetivos generales del EZLN y del CNI, los objetivos inmediatos de esta Candidatura Independiente de una compañera indígena son principalmente tres. El primero, urgente y decisivo, es del de visibilizar frente a todo el pueblo mexicano, e incluso frente al mundo, el proceso hoy en marcha no solo de despojo brutal y de represión de los pueblos indígenas de nuestro país, sino también el verdadero riesgo de exterminación y de desaparición de esos mismos pueblos indígenas. Porque en la ofensiva despiadada que el capitalismo despliega hoy desesperadamente, para la búsqueda y obtención de nuevas mercancías, nuevas materias primas y nuevas ramas de producción subsumibles bajo su control, el obstáculo principal son esos pueblos indígenas de México, de América Latina y de todo el planeta.

            Porque según datos de la Organización Internacional del Trabajo, el 60% de los recursos naturales de todo el planeta está hoy en los territorios que ocupan los trescientos millones de personas que actualmente constituyen a la población indígena mundial[7]. Y en América Latina, es también en los territorios que ocupan los sesenta millones de indígenas latinoamericanos, en donde se ubican los bienes y valores de uso que hoy codicia, insaciable y sanguinario, el capital trasnacional y el capital latinoamericano, es decir, en donde se ubican el agua, el viento, el petróleo, el gas, los nuevos metales industriales, y los bosques y selvas que albergan los recursos bióticos aun no explotados comercialmente por el capital, los que serán mañana la base de las industrias química, farmacéutica, alimenticia, textil, etc., del inmediato y cercano futuro por venir.

            Por eso, un primer objetivo inmediato de la Candidatura Independiente del CNI, es el de hacer evidente a todo el pueblo de México este riesgo terrible de aniquilación de los pueblos indígenas, llamando a detenerlo radicalmente y de inmediato. En este sentido, María de Jesús Patricio Martínez, ha señalado que: "Entonces [los compañeros del EZLN] nos proponen participar en este proceso electoral 2018, no con el fin de llegar a ocupar la silla presidencial, sino para hacer visible la problemática indígena, la problemática de nuestras regiones y la problemática de México, y a la vez nosotros organizarnos desde nuestras comunidades, desde nuestras regiones".[8]

            El segundo objetivo, ya antes mencionado, es el de denunciar y evidenciar la miseria de toda la clase política mexicana, sumida hoy en un proceso indetenible de degradación y de corrupción galopantes. Porque como lo han planteado el CNI y el EZLN, la clase política de nuestro país ha caído ya tan bajo, que actualmente no es capaz ni siquiera de respetar y hacer valer sus propias y muy limitadas reglas del juego electoral y del juego político. Por eso, no es para nada lejano el hecho de que, recurriendo a sus marrullerías y a sus prácticas y trampas habituales, y después de haberse visto obligado literalmente a aceptar el registro de la Candidata Indígena Independiente como Aspirante a Candidata a la Elección Presidencial, ahora el INE busque el modo de impedir su registro como Candidata a la Elección, invalidando las firmas recabadas, o deslegitimando su recolección, o etc., y más adelante y si no le es posible impedir ese registro como Candidata a la Elección, que intente invalidar su campaña y anularla, o también, si lo anterior no le es posible, de hacerle fraude en las elecciones, o finalmente y si todo lo anterior fracasa, de hacerle el vacío político y general para impedirle gobernar. Algo que los compañeros neozapatistas habían ya previsto desde antes de arrancar toda esta iniciativa actual del CNI.[9]

            Lo que en cualquiera de los escenarios planteados, serviría para mostrarle y demostrarle al pueblo mexicano, y también a los pueblos del mundo, la bancarrota y debacle total de esa clase política nacional, pero también para mostrarle que por la vía electoral y por la vía política tradicional no hay posibilidad alguna de intentar detener la tormenta que ya padecemos y que se agrava día con día, ni de buscar salidas reales e inteligentes a esta catastrófica y cada vez más dura situación de crisis global y general.

            Por último, el tercer objetivo inmediato, es el de volver a plantearle a las clases y los sectores subalternos de México, que si ni la vía electoral ni el camino de la política tradicional son alternativas de solución real y de salida viable de la profunda crisis global que hoy padecemos, entonces la única opción posible es la de la proliferación masiva y generalizada de los procesos de autoorganización de la gente, de la lucha general por la construcción de la propia autonomía global integral, edificada desde abajo y a la izquierda. Porque si todos los grupos, sectores y clases del abajo social asumen la consciencia y la convicción de que no hay ni Salvadores ni Mesías, ni otras clases o movimientos sociales que vendrán a pelear por ellos y a liberarlos, sino que su emancipación tiene que ser obra de sí mismos, y de sus propios combates y conquistas específicos, entonces se multiplicarán y reproducirán a todo lo largo y ancho del país diferentes experiencias de lucha por la autonomía y la autogestión, y luego distintos esfuerzos de construcción de las mismas, las que al hermanarse y articularse en un movimiento cada vez más vasto y diverso, acumularán la fuerza necesaria para echar abajo todo el sistema capitalista mexicano en su conjunto, y en absolutamente todos los niveles de la totalidad social.

            Por eso, y más allá del destino concreto que pueda correr esta inteligente y creativa iniciativa de la Candidatura Indígena del CNI, apoyada por el EZLN, es ya evidente que la misma ha significado un enorme paso adelante en la lucha anticapitalista global hoy en curso, un verdadero logro rebelde en el camino realmente antisistémico de eliminar completamente al sistema capitalista mundial de la entera faz de la tierra, y de poner en su lugar, en escala planetaria, un 'mundo en el que quepan muchos mundos'.

 

 

 

 

[1] Nos referimos a los Comunicados que arrancan con el texto “Que retiemble en sus centros la tierra”, del 14 de octubre de 2016, y que se prolongan hasta hoy, todos consultables en el sitio en internet de Enlace Zapatista: http://www.ezln.org.mx.

[2] Sobre el carácter radicalmente anticapitalista de las once/trece demandas neozapatistas, y sobre su enorme vigencia planetaria actual, derivada de su carácter como agenda universal de las demandas de todas las luchas antisistémicas actuales, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, Antimanual del buen rebelde, Ed. El Viejo Topo, Barcelona, 2015.

[3] Sobre estas tesis planteadas, cfr. los textos del Subcomandante Insurgente Galeano, "Una historia para tratar de entender", del 17 de noviembre de 2016, y “Lecciones de geografía y calendarios globalizados”, del 14 de abril de 2017, y del Subcomandante Insurgente Moisés, "Palabras del EZLN el 1 de enero de 2017 en la clausura de la Segunda Etapa del Quinto Congreso del CNI", todos ellos en el sitio de Enlace Zapatista antes citado.

[4] Para esta definición de la autonomía en la concepción neozapatista, y por citar sólo un ejemplo entre muchos otros posibles, cfr. las "Palabras del Teniente Coronel Insurgente Moisés", del 3 de enero de 2007, publicadas en la revista Contrahistorias, núm. 8, 2007, pp. 47-54, en especial la p. 47. Y sobre algunas de sus implicaciones principales, véase también Carlos Antonio Aguirre Rojas, Mandar obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano, Ed. Contrahistorias, 13ª. edición, México, 2016.

[5] Sobre este sentido crítico de la iniciativa de La Otra Campaña, cfr. el número 6 de la revista Contrahistorias, de 2006, dedicada precisamente a este tema. Véase también Carlos Antonio Aguirre Rojas, Chiapas, Planeta Tierra, Ed. Contrahistorias, 6ª. edición, México, 2010.

[6] Cfr. Subcomandante Insurgente Galeano, "Una historia para tratar de entender", del 17 de noviembre de 2016, antes citado.

[7] Sobre estos datos importantes, cfr. el texto del Subcomandante Insurgente Marcos, “Siete piezas sueltas del rompecabezas mundial”, incluido ahora en el libro Escritos sobre la guerra y la economía política, Ed. Pensamiento Crítico Ediciones, México, 2017, en particular la página 107.

[8] Véase "Palabras de Marichuy en la Reunión con la Organización MAIZ, en Tehuacán, Puebla", del 19 de noviembre de 2017, en la Sección 'Actividades del CIG y su Vocera', en el sitio de Enlace Zapatista ya referido.

[9] Por eso, el Subcomandante Insurgente Galeano dice que ellos le dijeron al CNI, al plantearle la propuesta de la Candidatura de una Mujer Indígena para el 2018, "Que no van a ganar porque el sistema electoral en México está hecho para beneficiar a los partidos políticos, no para la ciudadanía. Que, si ganan, no se los van a reconocer, porque el fraude no es una anomalía del sistema electoral mexicano, es su columna vertebral, su esencia. Que si ganan y los reconocen, no van a poder hacer nada trascendental, porque allá arriba no hay nada que hacer. Las cuestiones fundamentales de la maltrecha nación mexicana no se deciden ni en el poder ejecutivo, ni en las cámaras legislativas, ni en el poder judicial. El Mandón no tiene cargo visible y despacha en las catacumbas del poder financiero internacional. Y que no a pesar de todo lo anterior, sino precisamente por todo lo anterior, podían y debían hacerlo. Porque su acción iba a significar no sólo un testimonio de inconformidad, sino un desafío que seguramente encontraría eco en los muchos abajos que hay en México y en el mundo, que podría generarse un proceso de reorganización combativa no sólo de los pueblos originarios, también de obreros, campesinos, empleados, colonos, maestros, estudiantes, en fin, de toda esa gente cuyo silencio e inmovilidad no es sinónimo de apatía, sino de ausencia de convocatoria", en el texto "Una historia para tratar de entender", ya antes citado.

A 100 años de la Revolución Rusa


Historia de la Revolución Rusa

La Revolución que conmovió al mundo

León Trostsky

 

(Se cumplen 100 años de la Gran revolución Rusa, “los diez días que conmovieron al mundo”, mucho se ha escrito al respecto, pero creemos que sigue teniendo una vigencia fundamental el libro de León Trotsky; La Historia de la Revolución Rusa. Una de las primeras obras en la historia donde se resuelve la dicotomía entre historia desde arriba e historia desde abajo y nos permite tener otra perspectiva; la historia desde adentro. Por razones de espacio publicamos extractos del prólogo de Trotsky).

 

En los dos primeros meses del año 1917 reinaba todavía en Rusia la dinastía de los Romanov. Ocho meses después estaban ya en el timón los bolcheviques, un partido ignorado por casi todo el mundo a principios de año y cuyos jefes, en el momento mismo de subir al poder, se hallaban aún acusados de alta traición. La historia no registra otro cambio de frente tan radical, sobre todo si se tiene en cuenta que estamos ante una nación de ciento cincuenta millones de habitantes. Es evidente que los acontecimientos de 1917, sea cual fuere el juicio que merezcan, son dignos de ser investigados.

La historia de la revolución, como toda historia, debe, ante todo, relatar los hechos y su desarrollo. Más esto no basta. Es menester que del relato se desprenda con claridad por qué las cosas sucedieron de ese modo y no de otro. Los sucesos históricos no pueden considerarse como una cadena de aventuras ocurridas al azar ni engarzarse en el hilo de una moral preconcebida, sino que deben someterse al criterio de las leyes que los gobiernan. El autor del presente libro entiende que su misión consiste precisamente en sacar a la luz esas leyes.

El rasgo característico más indiscutible de las revoluciones es la intervención directa de las masas en los acontecimientos históricos. En tiempos normales, el Estado, sea monárquico o democrático, está por encima de la nación; la historia corre a cargo de los especialistas de este oficio: los monarcas, los ministros, los burócratas, los parlamentarios, los periodistas. Pero en los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, éstas rompen las barreras que las separan de la palestra política, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervención, crean un punto de partida para el nuevo régimen. Dejemos a los moralistas juzgar si esto está bien o mal. A nosotros nos basta con tomar los hechos tal como nos los brinda su desarrollo objetivo. La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos.

Cuando en una sociedad estalla la revolución, luchan unas clases contra otras, y, sin embargo, es de una innegable evidencia que las modificaciones por las bases económicas de la sociedad y el sustrato social de las clases desde que comienza hasta que acaba no bastan, ni mucho menos, para explicar el curso de una revolución que en unos pocos meses derriba instituciones seculares y crea otras nuevas, para volver en seguida a derrumbarlas. La dinámica de los acontecimientos revolucionarios se halla directamente informada por los rápidos tensos y violentos cambios que sufre la sicología de las clases formadas antes de la revolución.

La sociedad no cambia nunca sus instituciones a medida que lo necesita, como un operario cambia sus herramientas. Por el contrario, acepta prácticamente como algo definitivo las instituciones a que se encuentra sometida. Pasan largos años durante los cuales la obra de crítica de la oposición no es más que una válvula de seguridad para dar salida al descontento de las masas y una condición que garantiza la estabilidad del régimen social dominante; es, por ejemplo, la significación que tiene hoy la oposición socialdemócrata en ciertos países. Han de sobrevenir condiciones completamente excepcionales, independientes de la voluntad de los hombres o de los partidos, para arrancar al descontento las cadenas del conservadurismo y llevar a las masas a la insurrección.

Por tanto, esos cambios rápidos que experimentan las ideas y el estado de espíritu de las masas en las épocas revolucionarias no son producto de la elasticidad y movilidad de la psiquis humana, sino al revés, de su profundo conservadurismo. El rezagamiento crónico en que se hallan las ideas y relaciones humanas con respecto a las nuevas condiciones objetivas, hasta el momento mismo en que éstas se desploman catastróficamente, por decirlo así, sobre los hombres, es lo que en los períodos revolucionarios engendra ese movimiento exaltado de las ideas y las pasiones que a las mentalidades policiacas se les antoja fruto puro y simple de la actuación de los “demagogos”. Las masas no van a la revolución con un plan preconcebido de la sociedad nueva, sino con un sentimiento claro de la imposibilidad de seguir soportando la sociedad vieja. Sólo el sector dirigente de cada clase tiene un programa político, programa que, sin embargo, necesita todavía ser sometido a la prueba de los acontecimientos y a la aprobación de las masas. El proceso político fundamental de una revolución consiste precisamente en que esa clase perciba los objetivos que se desprenden de la crisis social en que las masas se orientan de un modo activo por el método de las aproximaciones sucesivas. Las distintas etapas del proceso revolucionario, consolidadas por el desplazamiento de unos partidos por otros cada vez más extremos, señalan la presión creciente de las masas hacia la izquierda, hasta que el impulso adquirido por el movimiento tropieza con obstáculos objetivos. Entonces comienza la reacción: decepción de ciertos sectores de la clase revolucionaria, di fusi ón de l i nde fe rent i sm o y consiguiente consolidación de las posiciones adquiridas por las fuerzas contrarrevolucionarias. Tal es, al menos, el esquema de las revoluciones tradicionales…

Este trabajo no está basado precisamente en los recuerdos personales de su autor. El hecho de que éste participara en los acontecimientos no le exime del deber de basar su estudio en documentos rigurosamente comprobados. El autor habla de sí mismo allí donde la marcha de los acontecimientos le obliga a hacerlo, pero siempre en tercera persona. Y no por razones de estilo simplemente, sino porque el tono subjetivo que en las autobiografías y en las memorias es inevitable sería inadmisible en un trabajo de índole histórica.

Sin embargo, la circunstancia de haber intervenido personalmente en la lucha permite al autor, naturalmente, penetrar mejor, no sólo en la sicología de las fuerzas actuantes, las individuales y las colectivas, sino también en la concatenación interna de los acontecimientos. Mas para que esta ventaja dé resultados positivos, precisa observar una condición, a saber: no fiarse a los datos de la propia memoria, y esto no sólo en los detalles, sino también en lo que respecta a los motivos y a los estados de espíritu. El autor cree haber guardado este requisito en cuanto de él dependía.

Todavía hemos de decir dos palabras acerca de la posición política del autor, que en función de historiador, sigue adoptando el mismo punto de vista que adoptaba en función de militante ante los acontecimientos que relata. El lector no está obligado, naturalmente, a compartir las opiniones políticas del autor, que éste, por su parte, no tiene tampoco por qué ocultar. Pero sí tiene derecho a exigir de un trabajo histórico que no sea precisamente la apología de una posición política determinada, sino una exposición, internamente razonada, del proceso real y verdadero de la revolución. Un trabajo histórico sólo cumple del todo con su misión cuando en sus páginas los acontecimientos se desarrollan con toda su forzosa naturalidad.

¿Mas tiene esto algo que ver con la que llaman «imparcialidad» histórica? Nadie nos ha explicado todavía claramente en qué consiste esa imparcialidad. El tan citado dicho de Clemenceau de que las revoluciones hay que tomarlas o desecharlas en bloc es, en el mejor de los casos, un ingenioso subterfugio: ¿cómo es posible abrazar o repudiar como un todo orgánico aquello que tiene su esencia en la escisión? Ese aforismo se lo dicta a Clemenceau, por una parte, la perplejidad producida en éste por el excesivo arrojo de sus antepasados, y, por otra, la confusión en que se halla el descendiente ante sus sombras.

Uno de los historiadores reaccionarios, y, por tanto, más de moda en la Francia contemporánea, L. Madelein, que ha calumniado con palabras tan elegantes a la Gran Revolución, que vale tanto como decir a la progenitora de la nación francesa, afirma que «el historiador debe colocarse en lo alto de las murallas de la ciudad sitiada, abrazando con su mirada a sitiados y sitiadores»; es, según él, la única manera de conseguir una «justicia conmutativa». Sin embargo, los trabajos de este historiador demuestran que si él se subió a lo alto de las murallas que separan a los dos bandos, fue, pura y simplemente, para servir de espía a la reacción. Y menos mal que en este caso se trata de batallas pasadas, pues en épocas de revolución es un poco peligroso asomar la cabeza sobre las murallas. Claro está que, en los momentos peligrosos, estos sacerdotes de la “justicia conmutativa” suelen quedarse sentados en casa esperando a ver de qué parte se inclina la victoria.

 

 

 

 

 

 

       

 

 

 

 

 

 

China. La manzana de la explotación. iPhone X

 

 

China

La manzana de la explotación. iPhone X

Simon Leplâtre*

 

En la salida del metro más cercana a la macrofábrica de Foxconn, cuatro agencias de reclutamiento se disputan a los visitantes de la “iPhone city”, como llaman a este nuevo barrio de la periferia de Shengshu, construido por y para una de las más grandes fábricas electrónicas del mundo. “No os entretengáis, corred a inscribiros”, berrean los altavoces. En el interior, una cuadragenaria de tez mate invita a sentarse en sillas plegables. “Si traéis a un becario para 45 días, ¡os habréis ganado 3 000 yuanes!”, exclama. “Si tenéis más que quieran venir, si conocéis una escuela, podemos hablar de las primas.”

Este otoño, las fábricas de Shengshu operan a todo trapo para suministrar ejemplares del iPhone X al mundo entero. Foxconn, el principal subcontratista de Apple en China, se instaló en la capital de Henan en 2012 para aprovechar la mano de obra abundante y barata de esta provincia del centro de China, la más poblada del país. Pero además de los obreros, los becarios, que trabajan durante varios meses y devengan menos cargas sociales, se consideran perfectos para responder a las necesidades de temporada. Más de 3 000 estudiantes trabajan actualmente en las líneas de montaje de Foxconn, en las mismas condiciones que los obreros. Las tareas repetitivas que desempeñan no tienen nada que ver con sus estudios. Hacen horas extraordinarias, contrariamente a la ley.

La situación es conocida. Después de producirse una serie de suicidios en el campus de Foxconn en Shenshen (sudeste de China), en 2010, Apple, su principal cliente, ha reforzado los controles en sus cadenas de abastecimiento. Sin embargo, a las 17 horas, en la salida norte de la inmensa fábrica de Foxconn, todavía nos cruzamos con numerosas caras adolescentes. Un pequeño grupo de jóvenes de 16 años se va a olvidar el tedio de la jornada a una sala de juegos situada en la planta baja de los dormitorios. “Es deprimente, este curro, pero nos obligan”, suspira un hombre joven enjuto (todos los estudiantes con que hemos hablado han pedido el anonimato). “Si no lo hacemos, la escuela no nos dará el diploma el año que viene.”

Las estudiantes saben que la práctica no es en absoluto legal, pero no tienen otra salida. En estos momentos, 2 500 alumnos y alumnas de la Escuela de Tránsito Ferroviario Urbano, una escuela de formación profesional de Shengshu, ocupan las líneas de montaje de Foxconn. Varios centenares más vienen de diversos centros de formación profesional de Henan. La mayor parte del tiempo, los puestos que ocupan no tienen nada que ver con su formación.

Me paso la jornada probando las cámaras frontales de los iPhones –explica un chaval mofletudo con una cinta negra en la frente–. Los meto en una máquina, pulso un botón y los vuelvo a sacar. Es terriblemente aburrido –confiesa, con un cigarrillo entre los labios, en una sala de billar–. Yo estudio grafismo, pero en mi escuela los hay que aprenden puericultura, otros logística, y ahí nos juntamos todos ensamblando teléfonos.

Su compañera de clase pule las pantallas durante toda la jornada. Otra aporta materiales a las líneas de producción.

 

Un sistema bien rodado

Contactada por el Financial Times en relación con estas prácticas, Apple publicó un comunicado el 22 de noviembre: “En el transcurso de una reciente auditoría, hemos descubierto casos de estudiantes becarios que hacían horas extraordinarias en la fábrica de uno de nuestros proveedores en China. Hemos comprobado que han trabajado voluntariamente, que les han indemnizado y que han estado asegurados, pero no deberían haber ido autorizados a hacer horas extraordinarias”, ha reconocido la empresa. Si bien es cierto que los becarios reciben ahora una paga similar a la de los obreros, de hecho se ven obligados a participar en el programa para que les convaliden su formación.

El sistema, bien rodado, funciona con la colaboración de las escuelas de formación profesional, que perciben sendas comisiones, y con la complicidad de las autoridades locales. En septiembre, cuando la producción del iPhone X estaba en su apogeo, el ministerio de Educación de Henan envió una nota a todas las escuelas profesionales de la provincia en la que les pedía que enviaran a sus “becarios en empresas” a Foxconn, informa el Financial Times.

Las escuelas justifican esta medida presentándola como “experiencia de trabajo”. En general, la experiencia dura de dos a tres meses. En el curso del otoño han participado al parecer hasta 15 mil becarias en la fabricación del iPhone X, según los trabajadores. Puesto que la fábrica de Shengshu emplea a 350 mil personas, el número de becarios no sobrepasa el 5 % de la plantilla. La empresa taiwanesa cuenta con alrededor de un millón de trabajadores en China.

 

“Nada cambia”

Los estudiantes con que hemos hablado nos han dicho que el lunes, 20 de noviembre, la dirección de Foxconn les comunicó que ya no podían hacer más horas extras. Esta decisión parece tener que ver con la visita, unos días antes, de periodistas del Financial Times. El diario económico británico se había puesto en contacto con Apple de cara a un artículo publicado el 21 de noviembre. Los jóvenes afirman asimismo que todos ellos han hecho hasta ahora horas extras: “Trabajábamos diez horas al día, a veces once, seis días a la semana”, manifiesta un estudiante. O sea, una sesentena de horas a la semana, que permiten a los becarios, al igual que a los obreros recién contratados, superar su salario base de 1 900 yuanes (243,5 euros), para llegar a cobrar alrededor de 3 500 yuanes (cerca de 450 euros) al mes.

Si las reacciones de Foxconn y de Apple pueden aparecer como pruebas de buena voluntad, lo cierto es que cabe la duda, no en vano el problema se repite año tras año. En julio, una universidad de Shenyang, en el noreste, se disculpó después de haber obligado a sus estudiantes a trabajar temporalmente en otra de las fábricas de Foxconn, en Yantai, en la costa oriental.

Es el caso de numerosos subcontratistas de la electrónica. Los salarios son bajos, las jornadas muy largas, las condiciones bastante malas. La industria desgasta al personal muy rápidamente y contrata continuamente a nuevos trabajadores. Para los puestos de trabajo poco cualificados, recurren masivamente a becarios y temporeros”, explica Keegan Elmer, portavoz de la ONG China Labour Bulletin, con sede en Hongkong.

En las calles polvorientas de la “zona económica del aeropuerto de Shengshu”, nombre oficial del distrito, no abundan las personas de más de 30 años de edad. Tras dos años trabajando en Foxconn, Liu, de 23 años, ya es un veterano. Pero no ve ninguna mejora:

La empresa dice que lo intenta, pero nada cambia. Porque si eso cambiara, la producción se encarecería. Las necesidades de mano de obra son estacionales: se hace horas extras a mansalva y después, cuando bajan los pedidos, el mínimo pretexto vale para despedir. Para ellos, los becarios que vienen por 45 días, es perfecto.

 

* Publicado originalmente el  01/12/2017 en Le Monde.fr. Tomado de Viento Sur.

 

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