Nuestro apoyo al CNI y al CIG es total y sin condición alguna. Nuestro apoyo al CNI y al CIG es total y sin condición alguna.Nuestro apoyo al CNI y al CIG es total y sin condición alguna.

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UNIOS

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Carta del Movimiento de Mujeres de Kurdistán a María de Jesús Patricio Martínez, vocera del Consejo Indígena de Gobierno

Carta del Movimiento de Mujeres de Kurdistán a María de Jesús Patricio Martínez, vocera del Consejo Indígena de Gobierno

 

Para la compañera María de Jesús Patricio Martínez, representante de la voluntad del pueblo indígena de México y del Congreso Nacional Indígena.*

En primer lugar, queremos enviar a nuestra hermana mexicana nuestro más sentido respeto y saludos revolucionarios desde las montañas del Kurdistán hasta las cordilleras de Sierra Madre más allá de los océanos. A pesar de los ríos, las montañas, los desiertos, los valles, cañones y mares que nos separan, somos hermanos y hermanas indígenas, sin importar en qué parte del mundo estemos.

Nuestra lucha, nuestra resistencia contra la ocupación y el colonialismo, nuestro sueño por una vida libre es común y en este sentido, como Movimiento de Liberación del Kurdistán, declaramos que consideramos la lucha por la autodeterminación, la auto-administración y la autodefensa de los pueblos indígenas de México organizados en el Congreso Nacional Indígena (CNI) como nuestra propia lucha y la apoyamos basados en los principios de solidaridad revolucionaria.

Los pueblos indígenas son las venas por las cuales los principales valores culturales y sociales de la humanidad se vienen transmitiendo desde los primeros momentos de la socialización hasta nuestros días. Sin duda ningún pueblo es superior a otro, pero en un momento en que la modernidad capitalista trata de destruir todo valor comunal, los pueblos indígenas son el resguardo del tejido social de toda la humanidad. Los miles de años de memoria colectiva resurgen en nuestras canciones, en nuestros rituales, nuestras oraciones, nuestros tatuajes, nuestras danzas y nuestras tradiciones. Por lo tanto, la lucha por la identidad propia contra los intentos de la modernidad capitalista de borrar las raíces y la memoria de nuestros pueblos, se convierte en la más valiosa de las resistencias.

En América Latina como en el Kurdistán, las mujeres lideramos esa resistencia. En nuestros países, que fueron las cunas de miles de años de cultura de la diosa madre, la mujer y la vida, la mujer y la libertad, la mujer y la tierra, la mujer y la naturaleza están inextricablemente vinculadas entre sí. En Kurdistán expresamos esta realidad en nuestro lema “Jin Jiyan Azadî”, que significa “Mujer Vida Libertad”.

El cuerpo y el alma de la mujer son el reflejo del universo en la tierra. Hace miles de años, durante la Revolución Neolítica, fueron las mujeres a través de su organización social las que lideraron todos los cambios que hicieron posible el labrado de la tierra y el comienzo de una vida sedentaria en armonía con la naturaleza. Esa es la razón por la cual la civilización patriarcal del estado, que se produjo en forma de una contrarrevolución basada en la dominación, la explotación y la ocupación, esclavizó en primer lugar a las mujeres.

Paralelamente a la dominación de las mujeres se aceleró la dominación de la naturaleza . Fue a través de la opresión de la primera naturaleza que devino la segunda, transformándose ambas en las pinzas que la modernidad capitalista utilizó para presionar con fuerza a la sociedad histórica y así poder destruirla. La actual dominación ejercida contras nuestros pueblos es el resultado de esa mentalidad. Por lo tanto, la resistencia legítima surgida en pos del autogobierno, la autodeterminación y la autodefensa, representa la mayor lucha por la libertad que pueda ejercerse.

Nosotros en Kurdistán hemos desarrollado nuestra propia defensa contra las fuerzas capitalistas modernistas y los ataques de los estados colonialistas que ocupan nuestro suelo, iluminados por las experiencias de lucha de los pueblos indígenas de América Latina. Queremos que sepan que recibimos una constante y especial inspiración de sus experiencias de autogobierno, de buen gobierno y de comunalismo. Esperamos que nuestras experiencias y logros en la lucha representen del mismo modo fuentes de inspiración también para ustedes.

Una de las mayores conquistas de nuestro movimiento es la igualdad de participación y representación de las mujeres. Fue el resultado de grandes sacrificios e intensas luchas llevadas a cabo por las mujeres, como finalmente logramos nuestra participación por igual en todas las instancias de toma de decisiones. No como individuos, sino como representantes de la voluntad organizada y colectiva del Movimiento de Liberación de las Mujeres del Kurdistán, es que estamos tomando nuestro lugar en cada aspecto de la lucha. Con nuestro sistema de copresidencias,establecidas desde abajo hacia arriba, representamos la voluntad de las mujeres en cada decisión y desarrollamos una política democrática contra las formas centralistas y patriarcales de la política tradicional. Pero para ello fue necesario convertirnos definitivamente en una fuerza organizada. Estar organizadas es el criterio más importante para lograr el triunfo. En la medida en que estemos organizadas, somos capaces de resistir contra el sistema colonialista y dominante y construir nuestra propia alternativa de gobierno.

En este sentido, la organización es nuestra mayor arma de autodefensa. En el pasado muchos pueblos y movimientos no han podido alcanzar los resultados esperados porque no estuvieron lo suficientemente organizados. No fue posible transformar algunos momentos históricos en grandes victorias precisamente por esa falta de organización. Quizás no se haya comprendido en profundidad el significado y la importancia de este hecho, pero hoy estamos en otra etapa. Nos enfrentamos con el deber de multiplicar nuestros esfuerzos para aumentar los niveles de organización ante esta nueva oportunidad de triunfo – en un momento en que el sistema capitalista modernista vuelve a atravesar una profunda crisis en sus aspectos más determinantes. La historia nos está demandando esto. Ustedes como Congreso Nacional Indígena han podido reconocer esta realidad, al declarar las elecciones presidenciales en México como una instancia clave dentro de un proceso que desembocará en el aumento de sus niveles de organización.

Como Movimiento de Liberación de Mujeres de Kurdistán queremos expresar nuestro apoyo a esta decisión, basadas en la convicción de que este objetivo será cumplido y llevado a un nivel mucho más alto a partir de estas elecciones y de las estrategias desarrolladas a tales efectos. Nuestro líder Abdullah Öcalan, que aún se encuentra encarcelado bajo las condiciones más severas de aislamiento por el estado colonialista turco desde 1999, hizo un análisis muy importante en relación a esto a finales del siglo XX. Nuestro líder Apo, previó que el siglo XXI sería el siglo de la liberación de las mujeres, si nosotras como tales, éramos capaces de crecer y determinar nuestros modos y mecanismos de organización. La razón de esta conclusión fue la evidente crisis estructural del sistema patriarcal, que se ha basado en nuestra esclavitud.

El sistema patriarcal pretende superar esta crisis incrementando sus ataques contra las mujeres hasta llevarlos al nivel de una guerra sistemática. Al concentrar sus ataques contra las mujeres de todo el mundo con diferentes medios y métodos, el sistema intenta truncar el camino hacia la liberación que hemos iniciado. Los asesinatos de mujeres que alcanzaron el nivel de genocidio en su país y los asesinatos de mujeres líderes en América Latina son los indicadores más concretos de esta realidad. Queremos que sepan que consideramos a todas las mujeres y líderes de los pueblos indígenas que han sido asesinadas por los brazos que operan desde el sistema dominante, como nuestras propias mártires y luchamos también para hacer realidad sus mismos sueños y esperanzas. Para nosotros los mártires no mueren. De ellos tomamos la fuerza y renacen en cada lucha que iniciamos.

En este contexto, la decisión del pueblo indígena mexicano de declarar a una compañera como representante de su voluntad y hacerla su candidata en las próximas elecciones presidenciales, es muy significativa. En este sentido la compañera Marichuy no es solo la voz de los indígenas de México, sino al mismo tiempo de todas las mujeres del mundo. Queremos expresar que consideramos muy importante y valiosa la candidatura de la compañera Marichuy como representante de los pueblos negados, de las mujeres esclavizadas y de los miles de años de sabiduría ancestral que la modernidad capitalista quiere hacer desaparecer.

Como Movimiento de Liberación de las Mujeres del Kurdistán declaramos todo nuestro apoyo y solidaridad a la compañera y al Congreso Nacional Indígena, no sólo en este momento de coyuntura electoral, sino en toda la lucha que su Movimiento está llevando adelante. Sabemos que no es relevante en sí mismo el resultado de las elecciones, ya que es sólo uno de los caminos que los pueblos indígenas de México se han dado en este proceso y en este momento particular de la lucha. En ese sentido la victoria ya está dada. Porque el sistema capitalista modernista se alimenta de la división de las fuerzas y de la desorganización de los pueblos y las sociedades que quiere dominar; pero ustedes ya han construido el terreno para el éxito formando su unidad organizada.

De ahora en adelante es importante no perder de vista este objetivo, que no es otro que el de crecer en organización. Su triunfo será nuestro triunfo. Nuestra lucha es su lucha. Somos el pueblo hermano de las montañas que han surgido de las mismas aguas profundas. Incluso desde nuestras diferentes lenguas compartimos los mismos sueños, nos enamoramos de la misma utopía y resistimos en aras del mismo amor. Les enviamos desde aquí toda la fuerza necesaria en esta nueva etapa, los saludamos con nuestros más genuinos sentimientos revolucionarios y los abrazamos con toda nuestra solidaridad y camaradería.

¡Viva la hermandad de los Pueblos!
¡Viva el Internacionalismo Revolucionario!
¡Mujer Vida Libertad! Jin Jiyan Azadi

Coordinación del Movimiento de Mujeres de Kurdistan Komalên Jinên Kurdistan (KJK)
7 de Junio de 2017

 

 

*Tomado de: https://www.centrodemedioslibres.org/2017/06/19/carta-del-movimiento-de-mujeres-de-kurdistan-a-maria-de-jesus-patricio-martinez-vocera-del-consejo-indigena-de-gobierno-cig-cni/

Elecciones 2017 Días de un futuro pasado

Elecciones 2017
Días de un futuro pasado

Como un obsesivo día circular, las elecciones del pasado 4 de junio, reflejan el agotamiento total de la vía electoral.
Pero el carácter completamente fraudulento del proceso electoral no sucedió ese día sino que desde el inicio del proceso quedó claro que nada nuevo había bajo el sol.
La selección de los candidatos no tuvo desperdicio. En el PRI, Peña nieto impuso a su primo Alfredo del Mazo, un gris candidato, sin ningún carisma y encarnación directa de la existencia de una burguesía burocrática.
En el PAN se impuso a Josefina Vázquez Mota, a la que ya la conocen bajo el mote del Cruz Azul, porque no gana nada.
En Morena se escogió a Delfina Gómez, una activa militante de la mafia de Higinio Martínez, quien es médico de profesión y corrupto por vocación. La mafia de ese señor ha tenido el control de Texcoco desde hace muchos años, al inicio como PRD, luego como Movimiento Ciudadano y ahora como Morena. Un miembro de esa mafia, Nazario Gutiérrez Martínez, era alcalde sustituto de Higinio, en 2006 cuando se cometió la represión contra los floristas y el pueblo de Atenco. Ese tal Nazario en esa ocasión publicó un desplegado que entre otras cosas decía: Defendemos nuestra armonía y la de nuestras familias. Rechazamos la violencia, venga de donde venga, sobre todo de gente ajena a nuestro municipio. Los ambulantes y los activistas de Atenco no defienden una causa justa, defienden con violencia intereses particulares... Hacemos un llamado enérgico para que los gobiernos federal y estatal garanticen la estricta aplicación de la ley, no permitiendo nuevamente la violencia.
Este mismo tipo fue dejado por Delfina Gómez en su lugar, cuando renunció a la presidencia municipal para irse como diputada federal en 2015.
Por el PRD se impuso a Juan Manuel Zepeda, miembro de la mafia de Héctor Bautista, enemigo frontal de Higinio.
El PT a Óscar González, (miembro distinguido de la mafia “maoista” encabezada por Alberto Anaya, peón de la familia Salinas de Gortari). Se retiró el 26 de mayo para apoyar a la candidata de Morena. Un día antes había realizado una conferencia de prensa en la que denunció el carácter profundamente oportunista de López Obrador por vivir de lo que el PT le daba y luego criticarlos como parte de la mafia del poder.
Desde luego todo fue fraudulento en esta elección. Del Mazo contó con todo el apoyo de los programas federales. Josefina utilizó una parte de su cochinito de millones de pesos, que le había dado el gobierno federal a su fundación y a los negocios familiares. Delfina se beneficio con una parte del cochinito que había creado descontando el 10 por ciento del salario a sus empleados de confianza. Algo que es completamente ilegal y que hubiera ameritado el retiro de su registro. Y el señor Zepeda utilizó una parte del cochinito que su corriente ha acumulado robando al pueblo de Nezahualcoyotl y de recursos, que según el hermano de su jefe político, provenían del gobernador Eruviel Ávila.
El PRI “ganó” la elección. Desde luego que esto sucedió como producto de un fraude el día de las elecciones.
Pero el fraude no se llevó a cabo contra la candidata de Morena sino contra toda la sociedad mexicana. Se inventó que la votación fue histórica porque “votó” el 52.5 por ciento de la población.
La realidad es que nadie puede saber cuánta gente votó.
Una vez más el PRI aprovechó que Morena no tuvo representantes en toda la parte indígena y campesina del Estado de México y ahí infló su votación y eso trajo como consecuencia que se inflara el número de votantes. La otra posibilidad es que el PRI haya colado o comprado a representantes de Morena, lo cual es otra tradición.
La realidad es que votaron mucho menos que ese 52.5 por ciento, por lo menos 4 o 5 puntos menos. Y, eso sin tomar en cuenta las trampas que Morena o el PRD pudieran haber preparado. Los primeros en Ecatepec y Texcoco (en el primer municipio Morena le encargó al famoso mapache Ricardo Monreal, uno de sus operadores fue detenido con un portafolios lleno de billetes). Y los segundos en Nezahualcóyotl.
Entonces la elección del Estado de México fue la feria de las trampas, de ilegalidades, de marrullerías, una verdadera pasarela de corrupt@s y rater@s.
Pero más allá de la anécdota debemos ver lo que las elecciones del Estado de México evidencian.
La vía electoral en México está cerrada. Cualquier cambio en el país debe de buscarse por fuera de ese camino.
Todos, absolutamente todos, como se demostró en las propuestas para el Estado de México y como queda claro con las propuestas para el 2018, quieren el mantenimiento del capitalismo, es decir de la explotación y el despojo, del desprecio y la represión.
Todos buscan promover la minería a cielo abierto, todos defienden el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, todos defienden la propiedad privada de los medios de producción, todos promueven la acumulación por despojo. Todos sostienen un sistema de muerte.
La elección del Estado de México tiene un único valor: hacer evidente que por ahí no está el camino. Que esas instituciones están podridas y que no hay nada que hacer ahí.
Por eso cobra una importancia mayor la propuesta de la conformación del Concejo Indígena de Gobierno y el nombramiento de su vocera.
Por eso, en su primera conferencia de prensa l@s compañer@s concejales han declarado que no luchan por votos sino por la vida. Esto tiene una gran importancia si entendemos que los de arriba, los dueños del dinero y toda la clase política han decidido un juego perverso en el que se reparten un “poder” completamente vaciado de contenido.
Entonces sí el poder está en otro lado, vamos por todo, vamos contra el capitalismo creando organización. Esta es la lección que hay que sacar

Atenco 11 años

A once años de Atenco, su sombra parece extenderse

Alejandro Martínez Lira

Los encarcelamientos, los allanamientos, la expulsión de cinco internacionalistas, la tortura sexual, los asesinatos fueron celebrados y defendidos prácticamente por toda la gama del poder nacional en aquellos primeros días de mayo del 2006.
Onésimo Zépeda, por ejemplo, obispo de los empresarios, expresó: “Yo aplaudo definitivamente la actuación de mi gobernador (Enrique Peña Nieto), al poner mano dura y al ser intransigente con la violación a la ley. La ley no se hizo para violarse”. Ya que nos encontramos con una de las personalidades del mundo eclesial, recordemos también qué dijo el cardenal de los poderosos, Norberto Rivera, respecto a las violaciones realizadas por la policía: “Es un asunto delicado. Primero se tiene que investigar y no basta que sólo digan ‘a mí me violaron’’, para que ya se dé como un hecho. Se tiene que probar. No es que mientan o no mientan, pero creo que nadie de ustedes tiene pruebas.”
El sector empresarial también opinó sobre los crímenes de San Salvador Atenco. El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas exigió mano dura para restablecer el orden público y detener a quienes incitan a la violencia con el fin de que crezca la incertidumbre e inhiba las inversiones. Por su parte, Luis Antonio Mahbub, de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (CONCANACO) repudió “la actitud violenta y subversiva” que atenta contra la paz social, el avance democrático y la inversión de capitales. Mientras que José Luis Barrasa, presidente del Consejo Coordinador empresarial dijo textualmente: “detrás del conflicto hay agitadores profesionales que pretenden desestabilizar el país”.
En el ámbito político, el presidente Vicente Fox expresó: “Los lamentables hechos de violencia provocados por un pequeño grupo ayer en el estado de México son una afrenta a la sociedad y un atentado contra el Estado de Derecho; ninguna causa puede hacerse valer violentando el orden y la paz social”. Mientras que el entonces gobernador de la entidad, Enrique Peña Nieto, expresó en Nueva York que él fue el responsable del operativo en San Salvador Atenco y dijo: “Yo diría que, en términos generales, el saldo del operativo fue positivo, fue favorable, porque permitió alcanzar el objetivo, que era restablecer el orden. Ni la autoridad ni la población de Atenco podían ser rehenes de los intereses de un grupo que había violentado el Estado de Derecho.”
En cuanto a las violaciones realizadas por la policía, el criminal dijo: “Hay que dar la dimensión al tema. Parece que para todo se pretende afirmar que a partir de los sucesos de Atenco la policía tiene por norma las violaciones. También es conocido que los manuales de los grupos radicales dicen que hay que declararse violadas, en el caso de las mujeres, y en el de los hombres haber sido objeto de abuso y maltrato”.
Es claro que nunca dio las referencias bibliográficas de los manuales a los que se refería. Conocemos ya que su formación académica es, incluso, un fraude. La tibia respuesta de la “izquierda” institucional fue ejemplo de mediocridad. Andrés Manuel López Obrador inmediatamente se deslindó de los hechos, y no realizó ninguna condena ante los crímenes realizados en San Salvador Atenco. Sin embargo, uno de sus adeptos, parte de su feligresía, Octavio Rodríguez Araujo, sarcásticamente parece culpar a los adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona de los crímenes perpetrados por el gobierno federal panista de Vicente Fox, el gobierno estatal priista de Enrique Peña Nieto y el perredista, del hoy militante de MoReNa, Nazario Gutiérez Méndez:
“¿Qué seguirá? Algunos deben de estar muy contentos: armaron un verdadero lío, y van por más. Quizá se sientan verdaderos revolucionarios. ¿Y el pueblo, el de los que no participaron, pero sí fueron agredidos, los verdaderamente de abajo, qué recuerdos guardarán?, ¿cuál es su perspectiva?, ¿continuarán unidos como en 2001-2002?”
El señor Araujo parece olvidar que la mayoría de los heridos, de los encarcelados, de las torturadas sexualmente eran integrantes de La Otra Campaña, no sólo fueron reprimidos los habitantes de San Salvador Atenco.
¿La venta de flores fue realmente el motivo de tan criminal represión? ¿Aquél rincón del oriente del estado de México, alejado de los centros bursátiles del país, merecía tanta atención de seguridad nacional y estatal, tanta celebración del sector empresarial? Atenco no fue una venganza por la oposición de los ejidatarios de Atenco al aeropuerto, como muchas y muchos lo consideran sino de algo más profundo: la irrupción a la “fiesta de la democracia” de La Otra Campaña y del EZLN.
El recorrido del Delegado Zero del EZLN por el país, buscó la construcción de un referente de lucha entre las tantas resistencias existentes contra las diversas expresiones del poder y coordinar así una lucha abiertamente anticapitalista nacional e internacional, no sólo en la palabra, sino en los hechos, fue un cuestionamento total al sistema social, político y económico que vivimos. Atenco fue el intento de detener el proceso. Atenco, como lo mostró Carlos Fazio en su artículo “El rescate de Atenco” (La Jornada, 20 de mayo, 2006)”... fue un acto planeado con una finalidad concreta contrainsurgente y se contención social. De este modo, quizás el motivo de tan criminal represión, fue esa irrupción de todo este mundo de abajo que busca otras posibilidades de vida social, política y económica. Fue un mensaje a los Adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, agrupados, en ese momento, en la llamada Otra Campaña. El operativo de Atenco mostró la forma con la que se actuaría posteriormente con los movimientos sociales no deseados. Las Reformas Judiciales, así como la Ley de Seguridad Interior precisamente buscan la normalización de actos como los realizados aquel 3 y 4 de mayo”.
El Congreso Nacional Indígena y el EZLN recientemente han anunciado la iniciativa de crear un Concejo Indígena de Gobierno,cuya vocera contendrá en las elecciones del 2018. La iniciativa está por concretarse a finales del mes de mayo y la molestia y el escándalo ante ésta ha comenzado. Inevitable es pensar en la sombra de Atenco. Esta nueva irrupción ante el poder comienza a manifestarse y el desafío implica, también, estar preparados ante la reacción de los poderosos.
A once años de Atenco, su sombra parece extenderse

Atenco 5 de mayo 2006
Contra la represión: ¡La solidaridad!

No siempre las cosas suceden como esperan los de arriba; aunque en el caso de Atenco funcionó con particular saña el aparato represivo y mediático de siempre, no contaban con la respuesta de esa otra forma de hacer política; el cinco de mayo más de diez mil personas recuperaron el poblado agredido por las hordas.
Entre quienes marchaban iba el finado SCI Marcos, el entonces Delegado Zero, quien ya en la plaza de San Salvador Atenco señaló: “...fuimos testigos de una verdadera campaña de mentiras y de linchamiento en contra del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y del pueblo de San Salvador Atenco. Manipulando imágenes, fotos y palabras, los medios masivos de comunicación se están poniendo al servicio de la mentira. Un locutor decía que no creía en coincidencias. Tampoco cree en la verdad. Está claro que los que les están pagando a los medios de comunicación para esta campaña de mentiras tienen el dinero y nosotros no. Los que están allá arriba, que están pagando esta campaña, no están en las calles, no hacen andar las fábricas, el campo, no viven en las montañas; somos nosotros, los que estamos abajo, los que hacemos todo eso”.
Cinco casquillos de escopeta y la autopsia de Javier mostraban la mentira de la policía desarmada. Ante una plaza abarrotada y como para que entendieran de qué se trata, señaló: “nosotros hemos venido, compañeros de la otra campaña, porque ustedes son parte nuestra, sus presos son también nuestros y además están también presos y presas compañeros y compañeras de otras organizaciones que son también parte nuestra. Venimos a decirles que no están solos”
A once años de la recuperación de Atenco la consigna convertida en acción sigue siendo la misma: ¡Contra la represión, la solidaridad!

La participación política de la mujer

La participación política de la mujer
Trascender el género para organizarse abajo 
y a la izquierda

Colectivo de Profesores en la Sexta*

Históricamente la participación política de las mujeres se ha situado en muchas vertientes, de manera individual o colectiva, desde la radicalidad o desde posturas más orientadas a la lógica del sistema, no obstante en cualquiera de los escenarios donde las mujeres han ejercido políticamente, el género constituye un paradigma.
Sylvia Marcos puntualiza en torno a dos vertientes de estas luchas féminas, por un lado los feminismos que dan prioridad a los derechos de las mujeres sin importar las diferencias de clase y perspectivas culturales o étnicas; y por otro lado aquellos grupos feministas que luchan por los derechos de los desposeídos y los reivindica, si es necesario al “margen” de los derechos de las mujeres.
Sin profundizar en estas dos dimensiones de las luchas feministas, bien puede ser el punto de partida para analizar, cual podría ser la participación política de las mujeres en torno a una candidatura indígena que postulará a una mujer en calidad de vocera de los pueblos originarios para participar en la candidatura presidencial del año 2018.
Considerando como punto de partida las dos vertientes mencionadas anteriormente, podemos señalar que la vocera del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) ni representa ni se ubica en una postura de la defensa de las mujeres, tampoco representa una lucha que desde el género busca la emancipación de los desposeídos, la propuesta del Congreso Nacional Indígena trasciende el género y nos ubica en la lógica de un movimiento anticapitalista y antisistémico que sin duda nos convoca a todos, todas y todoas.
Aunque si bien es cierto que la mujer ha sido soslayada por las políticas y morales del sistema capitalista, el género legitima una categoría que el sistema ha impuesto en las relaciones de poder, al respecto Sylvia Marcos1 y María Lugones señalan que en los pueblos originarios no existe la dicotomía jerárquica que engloba al género, en donde se suscribe la superioridad de un género sobre otro.
Una vocera del CIG representa una provocación frontal al sistema capitalista, que va más allá de la exigencia de intereses de género, es una provocación epistémica que rompe la lógica de género desde la colonialidad. Es decir, de la colonialidad entendida como fenómeno histórico que opera a través de la naturalización de jerarquías raciales, culturales y epistémicas, posibilitando la producción de relaciones de dominación, como lo plantea.
Esta provocación epistémica radica en la confrontación de los argumentos que favorecen la lógica de la participación política desde la ciudadanía, el partidismo y la democracia que promueve la clase política y que invisibiliza en la práctica las demandas de los y las explotad@s, reprimidos, despojados y despreciados versus la construcción teórica de la subalternidad, que sostiene, desde el planteamiento original Gramsciano, la búsqueda de un correlato conceptual en la alienación a nivel de la superestructura.
En este sentido podríamos entender el género como un elemento de la alienación que desde la superestructura se ha impuesto, a través de una lucha antagónica en donde el género contrario es el enemigo-opresor y no el sistema que somete en estas categorías a los seres humanos encerrándolos en una dicotomía de pugna y de poder.
Identificarse empáticamente desde el género con la vocera del CIG, implica que se corra el riesgo de no comprender que lo que se pretende es evidenciar la lucha de clases, en donde sin duda existen más elementos que nos hacen iguales entre hombres y mujeres, es decir reconocernos como desposeídos, despojados, explotados, excluidos.
Es también importante mencionar que las mujeres han dado grandes ejemplos de lucha y resistencia, que han sido unificados precisamente por el reconocimiento de las otras no desde el género sino desde un factor común, ya sea desde el sufrimiento hasta la defensa de sus pueblos.
Se trata del sufrimiento de las madres de Plaza de Mayo por la desaparición de sus hijos, así también como las madres de los cuarenta y tres normalistas desaparecidos, las madres de las mujeres que han muerto en feminicidio; o las kurdas que luchan por la conservación y el futuro de su etnia, o la defensa de las mapuche en contra de las trasnacionales. No obstante, es importante mencionar que el género que constituye una categoría que legitima el poder, es un factor que invita a congregarse y converger desde fuera, en el entendido que el único paliativo que mueve las luchas feministas es el interés de mejorar las condiciones de un sector social, sin embargo las resistencias femeninas que han perdurado pese a la doble ignominia que sufren, primero por protestar y segundo por ser mujer, se han conservado pues les mueve lo interno, lo entrañable, el amor a sus seres queridos, es decir se lucha desde el corazón, desde dentro, donde el género es trascendido, donde el reflejo del espejo nos deja ver todas las rabias y todos los corazones, donde las resistencias se hacen inquebrantables.
Sin embargo, estas luchas, no corresponden en sí mismo a una agresión de género, sin dar menor importancia a las agresiones que históricamente conocemos en contra del género y sin olvidar que uno de los factores que coadyuvan directamente al hostigamiento de las mujeres es la idea de inferioridad que el cristianismo y la iglesia católica han concedido al género como una condicionante de la existencia y participación en la sociedad, luego por otro lado el neoliberalismo ubica a la mujer en una categoría de marketing obligándole a mostrar sus grandes pechos y exuberantes caderas para vender un determinado producto, pero censurando los pechos de las mujeres que amantan a sus hijos como una muestra de los muchos ataques rotundos del sistema capitalista a la vida y a la humanidad.
La organización de las mujeres en torno a un determinado movimiento de resistencia pacífica o no, trasciende más allá del género y se ubica más bien en la clase social, en este sentido la empatía con la vocera debe trascender el género y ubicarnos en el reconocimiento de todas las rabias femeninas que desde abajo se han organizado en torno a alguna desventura propia de su clase social y que sin duda es generada desde el sistema.
En esta lógica, de la aberración sistémica en contra de las mujeres, sería importante que aquellas mujeres que no precisamente sufren las inclemencias de la clase social, reflexionaran en torno al reconocimiento de las mujeres de abajo, pero también de reconocerse como parte de esa histórica agresión, dudamos mucho que Josefina Vázquez Mota tenga idea de esto pues su discurso es totalmente paternalista, además promueve una falsa emancipación del género, emancipación al servicio del capital.
Al respecto podemos enunciar lo que Macleod2 refiere en torno al enfoque de género del Banco Mundial, el cual promueve que las disparidades persistentes de género afectan a la eficiencia y crecimiento económico, de aquí que las luchas desde el género no representan en sí una propuesta anti sistémica o anticapitalista, pues de esta forma se potencia la igualdad de género y la participación de las mujeres desde una lógica patriarcal de mercado. (y del seudoigualitarismo burgués del “ciudadano”individualista, es decir sin clase, etnia y género.)
No así con la vocera del CIG, que representa toda la digna rabia de hombres y mujeres excluidos, despreciados, reprimidos y explotados históricamente; y que han decidido confrontarse con el sistema desde lo colectivo, para que este no siga exterminando y desdeñando su Historia y sus conocimientos, que han sido menospreciados, entendidos en la lógica de la colonialidad como inferiores e inexistentes.
La propuesta del Congreso Nacional Indígena (CNI) nos da mucho para repasar teoría y también debe servir para impulsar nuevas practicas, para seguir aprendiendo a organizarnos, para construir un mundo donde quepan todos los mundos, uno por ejemplo donde hombres y mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas y otroas, vivan sin el estigma de tener una etiqueta de identificación, un mundo donde todos seamos reconocidos y valorados por el hecho de ser seres humanos, entonces tendríamos que combatir al sistema capitalista desde abajo y a la izquierda, pues es justamente quien ha favorecido la deshumanización atentando siempre en contra de la vida, cometiendo el feminicidio mas grande de la historia en contra de la pachamama.
Entonces allí, donde día a día tengo que mirarme al espejo, veo más que un genero, veo lo que pasa en mi barrio, en la ciudad, en el campo, en el mundo. Veo a todas, veo a todos, veo a todoas, pues no se es, como dijo el sub Moi, más que en el colectivo, es lo que nos hace grandes y fuertes; veo entonces en el espejo un feminismo colectivo, me siento fuerte y el corazón me crece, te veo a ti, y espero que nos miremos y nos crezca el corazón y la digna rabia cuando nos encontremos en tu reflejo en el espejo
* Esta ponencia, redactada fundamentalmente por las profesoras Itza Jacobo y Elideth Jiménez, integrantes del Colectivo de Profesores en la Sexta, fue leída en la mesa “Las mujeres, su participación política y la candidata indígena” en el evento organizado por ese colectivo en apoyo al CNI el pasado 29 de abril y recoge las posiciones del colectivo convocante.

Notas:
1 Sylvia Marcos. Mujeres indígenas, rebeldes, zapatistas. México, 2013. Ediciones EÓN.
2 Norma Macleod.”Género, análisis situado y epistemología indígenas: Descentrar los términos del debate”. En Leyva Xochitl (coord.). Prácticas otras de conocimiento(s) Entre crisis, entre guerras. México, 2015. La casa del mago. pp 32-58.

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