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Març (marzo en catalán)

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 Març (Marzo, en catalán)

En la España postFranco (que no postfranquista) nada de lo fundamental ha cambiado de cuando El Caudillo aún vivía; por principio gobiernan los mismos que lo hacían antes, aunque ahora se llamen PP, Cs e incluso PSOE; la llamada divisón de poderes es un mito; el rey, el presidente, los legisladores y los jueces actúan como uno solo y a una sola voz de mando: la de los amos... que son los mismos de cuando Franco vivía...Y los cuerpos represivos no sólo son los mismos sino que están comandados por los mismos oficiales que en los tiempos de El Generalísimo.... sí, demasiados “los mismos” como para tragarse el cuento de que el franquismo ya no manda en la península ibérica.
Los “medios de información” de paga, acostumbrados a mirar pa’rriba, sólo hablan de Catalunya cuando algo gordo ocurre, pero el lector (o el teleauditorio o el radioescucha, pa’l caso es lo mismo) no va a enteder nada; mirando para el cielo no pueden saber ni de qué color es la tierra que pisan... si es que la pisan, porque las salas de prensa suelen estar alfombradas.
Si un poco de cuidado pusieran, los enviados de los medios sabrían buscar, y encontrar, “la nota” no en las declaraciones de los gobernantes o figuras señeras sino a pie de calle, con la gente que finalmente es la que se la juega y la que paga los costos de su atreverse a disentir; pero serán también ellas y ellos, que no salen en la prensa, quienes cosecharán, más temprano que tarde, los frutos de su digna osadía.
Hay un principio universal que señala que son los pueblos quienes deciden la forma de gobierno que deseen; nada dice este principio que las naciones oprimidas tienen que tener la anuencia de quien les oprime para ejercer el derecho a la libertad.
Y nadie quiere salirse de lo “seguro” para caminar inciertos caminos; quien desea abandonar algo es por un hecho muy concreto, y en el caso de los catalanes, de muchos hechos concretos; resumamoslo en una sola palabra: DESPRECIO.
Así que a los lectores no les vamos a contar las razones, esas la sabrán los y las catalanas que han buscado, tras intentar inútilmente que el franquismo sin Franco les reconocieran (no que les dieran) no otros sino los mismos derechos que a otras naciones que forman la actual España, (el País vasco por ejemplo)
Y como los gobiernos franquistas del PP y los también franquistas del PSOE, les seguían tratando como NO ciudadanos (ni siquiera ciudadanos de segunda) han intentado buscar, de la manera más consensada y democrática posible, preguntar a las y los catalanes si acaso no sería preferible buscar en la Independencia los derechos que les son negados en la caricatura de “democracia” a la española.
Tras un largo camino de fallidos intentos porque el Estado franquista respetara sus derechos y habiendo obtenido la coalición proindependentista una amplia mayoría en las elecciones para formar la Generalitat (Asamblea Nacional de Cataluña), nombrado a su Govern (presidente del parlamento) lo que seguía era obligado: preguntar al pueblo catalán si querían la independencia o seguían peleando por la autonomía de pleno derecho, una pregunta harto sencilla, un SÍ o un NO.
De lo que ocurrió el primero de octubre el pasado año, pese a los patéticos intentos del asno Rajoy de negar lo que todo mundo vio, a unas bestias golpeando por igual a mujeres y hombres, a jóvenes y ancianos que fueron sorprendidos in fraganti en el acto de intentar cometer el delito DEL VOTO.
Un día primero de octubre, como muchos otros días y distinto a todos, en el que las tensiones acumuladas se condensaron en imagenes que todos vimos, pero también fundamentalmente, en las que los medios no se ocupan de mostrarnos. La sangre, los golpeados, los presos venden más impresos o logran más rating que las grises jornadas de organización y resistencia; en ellas no hay grandes nombres, sólo hombres y mujeres de todas las edades, haciendo lo posible porque las bestias les dejaran expresar, con una simple papeleta, su sentir.
El sentimiento independentista en la heróica Catalunya es amplio pero no necesariamente mayoritario, hay catalanes que se asumen también españoles y están por una Catalunya dentro del país español, pero con plenos derechos autonómicos; lo que se iba a decidir, y lo haría la mayoría, era por cual de los caminos optar.
Y pasó lo que pasó, las hordas atacaron, los dirigentes visibles fueron encarcelados y perseguidos, el gobierno catalán fue desconocido y se convocó, desde le centro del Estado franquista, a nuevas elecciones.
Pero parece que el pueblo catalán no entiende de las razones de la fuerza y, con todo y todo, pese a un país ocupado por los fachos, el 21 de diciembre volvieron a votar y volvieron a ganar. El berrinche de Rajoy se expresó de la única manera que saben los fachos, si el pueblo catalán no había entendido a palos con más palos lo haría, la lógica de los franquistas.

Y llegó març (marzo en catalán)
Porque al gobierno centralista no se le pega la gana, el gobierno catalán no ha podido formarse (los dirigentes están presos o exiliados); pero igual, parece que a pie de tierra, de fábrica, de barrio y escuela la gente ha decidio que el futuro se construye hoy.
Sólo para empezar los jubilados salieron a las calles el 1º de marzo a decirle al gobierno que con sus vidas ni se juega ni están en la mesa de negociaciones y que mejor van pensando cómo subirle las ridículas pensiones que reciben en lugar de estarse repartiendo los dineros nacionales en los jugosos negocios de la banda criminal PP-PSOE “Más pensiones y menos ladrones”, coreaban en catalán y en español, a ver si esos idotas del centro entienden; le siguieron movilizaciones de todo tipo practicamente en cada barrio y a mediado de mes, dos que vuelven a zonar, 8 mil personas en una demostración en defensa del idioma catalán que pretende ser prohibido en las escuelas, como en las peores épocas de Franco vivo (porque estas son las peores del franquismo sin Franco), y de nuevo, en número de sesenta mil, los pensionados.

República ahora
El once de marzo, por toda Barcelona ondearon las banderas esteladas que identifican a la República de Catalunya.
¡¡¡República ahora!!!! fue el grito de las 45 mil personas que , convocadas por la ANC, tomaron las calles el domingo once.
“Yo me la jugué y quiero que mis representantes también se la jueguen” dijo uno de esos que participó en el resguardo de las sedes del referendo, y las consignas no quedaban atrás.”El pueblo manda, el Govern obedece”, “Ni un paso atrás, República ya”.

Saber o no saber mirar
Casi para finalizar marzo, los medios de “información” volvieron a hablar de Catalunya.
Por tres veces en menos de un mes el gobierno de Rajoy impidió al Parlament (Asamblea Nacional Catalana) investir, al gover (presidente del parlament); quien había sido propuesto en principio, Puigdemont, no pudo hacerlo por estar exiliado en Bélgica (ahora detenido por el gobierno alemán), manteniendo en prisión a Jordi Sanchez al ex presidente de la ANC y encarcelando a Jordi Turull, que había surgido como tercera opción.
Según el gobierno franquista, el movimiento soberanista ha sido descabezado... pero como sólo saben mirar para arriba, no han entendido que las respuestas están surgiendo a pie de calle; tras la detención de Turull, centenas de miles de catalanes salieron con las banderas esteladas, ya veremos cuál es la respuesta de la gente tras la aprensión de Puigdemont.
Abajo y a la izquierda está lo que los medios no ven pero los pueblos hacen.



El suplemento completo en:

https://issuu.com/hector5344/docs/especiales_1_marzo_2018