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Sobre la educación colonizadora

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Sobre la educación colonizadora

 

Consultando historias y leyendas que circulan entre los pobladores, se concluye que el propósito del muro no es sólo evitar que se conozca o se cruce al otro lado; también convence, a quienes le miran, de que no hay otra cosa más allá, que el mundo acaba ahí, a los pies de su sólida base y frente a la infinita extensión, en longitud y altitud, de su superficie.”

 

Subcomandante Insurgente Moisés, Subcomandante Insurgente Galeano.

 

 

Desde que las clases dominantes percibieron la importancia de la educación, no como un bien, sino como un mecanismo de adoctrinamiento y control, ésta se instituyó en todos los países. Con sistemas educativos gratuitos o bien, privados, ambos son considerados como necesarios, por lo que desde los primeros años, los padres y madres llevan a sus hijxs a la escuela convencidos de que su futuro será mejor que el de ellos.

Y entonces comienza la tragedia. Las niñas y niños empiezan a ser destruidos desde el interior, con la aprobación de los padres. Son educados, bajo formas ajenas a la naturaleza humana, tan autoritarias como conservadoras. Las voluntades de un niño que quiere, hace, corre, grita, pinta, juega, son drásticamente trastocadas y re-orientadas hacia el querer de alguien más, al hacer que alguien más dice que se debe hacer, al estarse “quietito" y callado, sentado, en silencio, pintando donde les indiquen, lo que les indiquen y en el tiempo que se ordena y “jugando” bajo la lógica que el concepto “juego” tiene la miss.

Si bien, pareciera que las responsabilidad de decir qué sí o qué no se hace en una escuela cae en las manos de profesores y profesoras, esto resulta falso. Lxs profesorxs son sólo transmisores de las formas que deciden personas que parece que son muy sapientes y se dan a la tarea de elaborar planes y programas de estudio, donde dejan muy claro, para que el profesor sólo aplique, los conocimientos que lxs niñxs deben aprender, los juegos que se deben aplicar, los objetivos por los que se hace, la duración de cada tema, el alcance de la relación de alumno con la naturaleza, con la comunidad, con sus grupos de pares y consigo mismo.

Entonces el profesor se vuelve un mero transmisor de conocimientos y claro, que si se pone creativo puede transmitir conocimientos distintos, objetivos y tiempos propios; sin embargo no todo se reduce a uno o dos profesores. La ruta trazada para finalizar la vida académica está pensada para minimo 15 años hasta el nivel secundaria y de hasta 20 para cursar una licenciatura o ingeniería. Que quede claro que el problema no es la educación en sí misma, pues muchxs de nosotrxs que hoy caminamos a contracorriente de capitalismo nos formamos en escuelas públicas; el problema es la intencionalidad de quienes se encargan de decir qué sí se aprende y qué no se aprende ¿cómo podemos modificar las relaciones entre un niño-adolescente con la naturaleza si las escuelas impulsan “salidas” a la fábrica de Marinela, en lugar de llevarlos al campo? ¿si en lugar de sembrar en las areaas verdes los alumnos recolectan pet para devolverselos a las empresas que son las que estan acabando con el medio ambiente? ¿cómo podemos terminar con el modelo partidista, con esa falsa democracia, si en las escuelas hay ejercicios para elegir a representantes estudantiles (llámese Sociedad de Alumnos) donde las autoridades escolares son las encargadas de organizar el proceso, el INE instala las casillas y pone las papeletas y lxs prefectxs, los que vigilan los pasillos pues, bajan a los grupo en fila para que se formen en las casillas y voten por la planilla de la que jamás se escuchó una propuesta?

Es evidente que muchas de las prácticas escolares que lxs profesorxs impulsan irreflexivamente, tiene toda la intención de educar bajo una lógica: la del capitalismo para mantener las cosas tal como van, con todo y las muertes, destrucción y desesperanza que este modelo económico conlleva. En las escuelas miramos el verticalismo a su máxima expresión, la sumisión del de abajo, con el de arriba y así hasta el último o la última. Nadie quiere bajar de su arriba, pues bajar implica distanciarse de su puesto, puestito, de poder y pues cómo. Y entonces, las mamás y papás viven enemistados con el profesor o profesora, los denuncian con los directivos, que a su vez se aprovechan de su puesto para hacer como que no pasó nada a cambio de mantener su poder por encima del profesor o bien, utilizan la información para reprimirlo.   

Lxs profesorxs juegan a lo mismo  y hay de aquel alumno que intente decir que él puede, que él quiere, porque no es posible, yo soy el maestro y ¡usté! el alumno, así que no se diga más, aquí puedes si yo quiero que puedas y si yo brillo con lo que tu hagas, porque yo te autoricé. Entonces, se desprecia al jóven por ser jóven, se reprime al maestro o maestra por ser rebelde, se explota al intendente por ser el de la escoba y el trapeador y se despoja de la voluntad al que quiere algo distinto. Miramos entonces que la educación, es, en palabras de Altthuser, uno de esos aparatos ideológicos del Estado y el Estado el servil administrador del capital financiero.

Finalmente generaciones y generaciones de hombre y mujeres salen de las escuelas bien “formadxs” en la lógica verticalista, autoritaria, de competencia, respetuosa de las instituciones “democráticas” y dispuestas a partirse el lomo por trascender individualmente, aunque la trascendencia les alcance nomás para sobrevivir y heredar a su descendencia la misma suerte. Vemos que la educación es parte de esas cabezas de la hidra capitalista que fue golpeada duramente durante las movilizaciones populares en contra de la Reforma Educativa. Sin embargo en algún momento parecía que la lucha se centraba en la defensa del empleo y en la demanda de que la educación se mantuviera gratuita, sin mirar que de esa manera la hidra se sostiene. Sólo en Estados como Oaxaca y Michoacán se planteó la necesidad de impulsar planes y programas alternativos, con una visión humana y conjunta con la naturaleza, anticapitalista. También hasta la fecha la CNTE mantiene los Foros por la Educación donde se gesta algo semejante.

Y qué decir de la educación alternativa zapatista donde vemos como se privilegia la enseñanza de la lengua materna por encima de la “castilla” y donde hay afinidad entre la realidad y la intervención de lxs estudiantxs en ésta. Es claro que hay organizaciones que están mirando desde esta lógica, que la educación responde a un sistema, por lo que lxs maestrxs debemos impulsar desde las aulas una manera distinta de concebir al sujeto en su relación con el entorno. Pero no sólo eso, es importante buscar afuera de las escuelas otras formas de relacionarnos e impulsar esa idea noble que se tiene de las escuelas: desarrollar integral y armónicamente al individuo; más no para que se alinea al mundo tal cual está marchando, sino para que mire el muro y sepa que hay algo más allá de él.

 

TENOCH

Del Colectivo de Profesorxs en la Sexta