... Por la organización autogestionaria, la autonomía, la rebeldía y la resistencia, por la solidaridad y el apoyo mutuos y por la construcción de un mundo con democracia, libertad y justicia para tod@s.

Log in

El tablero de la clase política y el huarache

  • Escrito por 

 

En el año 2001, los compañeros zapatistas se reunieron con un grupo de intelectuales muy reconocidos y en un foro en Villa Olímpica, contaron un cuento, reproducimos aquí sus partes más importantes:
“Un grupo de jugadores se encuentra enfrascado en un importante juego de ajedrez de alta escuela. Un indígena se acerca, observa y pregunta que qué es lo que están jugando. Nadie le responde. El indígena se acerca al tablero y contempla la posición de las piezas, el rostro serio y ceñudo de los jugadores, la actitud expectante de quienes los rodean. Repite su pregunta. Alguno de los jugadores se toma la molestia de responder: “Es algo que no podrías entender, es un juego para gente importante y sabia”. El indígena guarda silencio y continúa observando el tablero y los movimientos de los contrincantes. Después de un tiempo, aventura otra pregunta “¿Y para qué juegan si ya saben quién va a ganar?”. El mismo jugador que le respondió antes le dice: “Nunca entenderás, esto es para especialistas, está fuera de tu alcance intelectual”. El indígena no dice nada. Sigue mirando y se va. Al poco tiempo regresa trayendo algo consigo. Sin decir más se acerca a la mesa de juego y pone en medio del tablero una bota vieja y llena de lodo. Los jugadores se desconciertan y lo miran con enojo. El indígena sonríe maliciosamente mientras pregunta: “¿Jaque?”. (Subcomandante Insurgente Marcos: El otro jugador”. Marzo, 2001).
Parecería que esta pequeña historia resume en una nuez lo que ha sido la política zapatista. El Otro Jugador hizo su aparición el 1 de enero de 1994, el mismo día que se “festejaba” el ingreso de México al “primer mundo”. De repente la historia se le vino encima a la clase política y a los dueños del dinero.
Ahora de nuevo el Otro jugador desafía el orden establecido de las cosas. Una de las partes más sagradas del sistema de dominación: el terreno electoral.
Ese que está reservado para los iniciados, para los que llevan ejerciendo el “oficio” desde hace décadas (simplemente pensemos desde cuándo se dedican a la política cada uno de los posibles candidatos: Andrés Manuel López Obrador (AMLO) desde 1976 (hace 40 años) como apoyo a la candidatura del PRI de Carlos Pellicer al senado, llegando en 1983 a ser presidente del PRI del estado de Tabasco. Margarita Zavala desde 1990 (hace 26 años), siendo diputada a las Asamblea Legislativa del DF en 1994 y diputada federal en 2003. Miguel Ángel Osorio Chong inició su “trabajo” político en 1991 (hace 25 años), o el “independiente” Jorge Castañeda, que se inició como militante del Partido Comunista Mexicano en 1975 (o sea lleva 41 años en el “oficio” del oportunismo político), siendo agente del gobierno cubano de 1979 a 1985.
Pues ese es el tablero que estaba diseñado para el 2018. De repente, unos indígenas encabezados por el EZLN ponen de nuevo una bota o huarache llenos de lodo sobre ese tablero desgastado. El mismo cruje y las piezas caen. El más tonto de todos ellos AMLO hace una declaración racista y llena de odio. ¿Cómo se atreven esos a ubicarse en una cancha que es mía? piensa. Yo que con una gran esfuerzo he engañado a millones con la idea de que YO soy la izquierda porque en última instancia lo que realmente quiero es ser YO el Estado, sigue “pensando”. ¿Cómo se atreven esos indios que nunca me han querido a desafiarme otra vez y dividir “mi” votación?
Si uno midiera la política por la reacción de alguien que le ha hecho tanto daño a los movimientos sociales pues entonces inmediatamente diría la propuesta zapatista es correcta y hay que apoyarla.
Pero la propuesta zapatista no está hecha para hacer enojar al señor que permanentemente aconseja a sus rivales serenidad (se debería aplicar la misma medicina). La propuesta que será consultada en los barrios, tribus, pueblos y naciones indígenas lo que busca es un objetivo mayor. Y cuando hablamos de un objetivo mayor no se trata de pensar que la idea es quítate tú para ponerme yo. El problema no es, creemos nosotros, el poder ejecutivo sino algo mucho más profundo.
Por eso la propuesta del CNI y el EZLN habla de la necesidad de la creación de un Concejo Indígena para gobernar, cuya palabra será materializada por una candidata mujer indígena. Se trata de subvertir todo el orden de la democracia representativa al generar un proceso de auto-organización, auto-gobierno y auto-gestión.
Y, desde luego, que este Concejo se crea a partir de la organización que ha sido la base fundamental de la Resistencia, la Rebeldía y la Organización, el EZLN y junto con él, el Congreso Nacional Indígena.
Si entendemos que, hoy por hoy, una buena parte de la reproducción ampliada del capital se realiza por medio del despojo, entonces entenderemos el elemento anticapitalista central que se plantea en la propuesta.
Con esto se está poniendo en la mira los dos elementos claves del sistema capitalista: la apropiación despótica del excedente social (ya se vía la explotación o el despojo o por una combinación de ambos) y los mecanismo de dominación que permiten que la reproducción del capital se realice.
Pero en ambos casos se trata de formas de ruptura que buscan hacer saltar el orden social existente, tanto en el terreno de la economía como en el terreno de la política.
En última instancia, pensamos nosotros, se trata de una reapropiación de todo de lo que hemos sido expropiados. Expropiando a los expropiadores ¿Esto se va a lograr en las elecciones? Pensamos que no. Se trata de poner en jaque el grueso de las instituciones y las instancias de control económico. No aspirando a que una mujer sustituya a un presidente sino buscando formar grandes Juntas de Buen Gobierno que de manera paulatina o de manera explosiva transforme en su esencia la relación mando-obediencia.
Nosotros venimos de un pensamiento concejista, soviet significa exactamente eso: concejo.
Queremos recordar dos planteamientos de Trotsky sobre el significado de la organización de la sociedad por medio de concejos.
“El soviet de diputados obreros se formó para responder a una necesidad objetiva, suscitada por la coyuntura de entonces: era preciso tener una organización que gozase de una autoridad indiscutible, libre de toda tradición, que agrupara desde el primer momento a las multitudes diseminadas y desprovistas de enlace” (León Trotsky: 1905. Ed Ruedo Ibérico 1971. Pag. 104)
Y si bien en este caso no se trata de diputados obreros sino de delegados indígenas a un Concejo, esta propuesta, pensamos nosotros sólo es el inicio de un proceso de organización social, que pase por encima de los partidos institucionales y de las instituciones burguesas. Y, efectivamente se trata de responder a una coyuntura que los compañe@s zapatistas han bautizado como la tormenta. Es decir se trata de construir una trinchera social masiva contra el saqueo y la explotación. Y, desde luego, nadie tiene la autoridad indiscutible si no es el EZLN. E igual se trata de construir una estructura de gobierno sin ninguna tradición en el terreno del conjunto del país, Existe en muchos pueblos indígenas pero no en el conjunto de todos los rincones de lo que se llama México.
La otra cita de Trotsky dice: “El aparato burocrático de cualquier Estado burgués, independientemente de su forma, domina a la población, liga estrechamente a la casta dirigente, inculca a los trabajadores el respeto y el miedo hacia el gobierno. La Revolución de Octubre, que remplazó la antigua estructura del Estado por los soviets (concejos) de obreros, campesinos y soldados, asestó el más terrible golpe que la historia haya registrado contra un gobierno burgués” (León Trotsky: “Los bolcheviques contra Stalin”. Escritos II. Ed. Pluma. Colombia. 1976).
Se trata de iniciar, con la propuesta del Concejo Indígena para gobernar, el rompimiento con el respeto y el miedo. Tomar en nuestras manos el control de nuestro destino y acabar, por fin la dominación capitalista. Desde luego esto no se va a lograr en esta coyuntura electoral, pero por fin se ha levantado una propuesta ofensiva que va a polarizar aún más la confrontación entre los de arriba y los de abajo, pero estos últimos habrán dado un paso gigante en su proceso de organización