Nuestro apoyo al CNI y al CIG es total y sin condición alguna. Nuestro apoyo al CNI y al CIG es total y sin condición alguna.Nuestro apoyo al CNI y al CIG es total y sin condición alguna.

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Concejo Indígena de gobierno

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Concejo Indígena de Gobierno
En pocas palabras:
Nuestro apoyo es TOTAL

El Concejo Indígena de Gobierno, CIG, se ha formado con, según las más recientes cuentas (no las últimas, porque hay que seguir sumando), 523 comunidades, naciones y tribus de 50 pueblos originarios enviaron, con sus acuerdos ya tomados los más, en discusión algunos otros, a un total de mil 252 representantes y 230 delegados de las Comunidades de Base Zapatista.
Las y los delegados, provenientes de 25 estados del país, nombraron como vocera del naciente CIG a María de Jesús Patricio, medica tradicional y herbolaria, indígena nahua de Tuxpan, Jalisco. Marichuy, como le llaman, será no sólo vocera del CIG, del CNI y las comunidades indígenas sino, y de eso se trata, de todo el pueblo oprimido en cada uno de los rincones de nuestro país.
Su tarea será harto complicada: Ser la voz de los sinvoz. En el saludo que ¡UníoS! llevó a la Asamblea Constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno para México, decíamos:
“Entendemos y asumimos que es la hora de los pueblos originarios y del CNI.
“Como adherentes que somos a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, sabemos que a cada quien nos toca luchar en cada una de nuestras geografías para destruir al sistema capitalista y construir un mundo en el que quepan muchos mundos. (...)
“Desde que en este mismo espacio, en octubre del pasado año, conocimos la propuesta para constituir un Concejo Indígena de Gobierno y nombrar a una vocera, mujer indígena, que levantara las demandas de todo el pueblo oprimido y que fuera ella la voz de todos los explotados, la pregunta que nos hicimos no era qué es lo que iba a hacer el Concejo Indígena de Gobierno, sino qué era lo que nos iba a tocar hacer a nosotras y nosotros en cada una de las geografías en las que vivimos y trabajamos, para que cada paso que diéramos, nos acercara, así fuera un poquito, a ver materializado eso que llamamos el México nuestro.
“Entendimos que no era un asunto de coyuntura por el 2018, que tenía que ver, pero que no era lo mero principal. Es una propuesta mucho más de fondo: organizar la resistencia en cada punto de nuestras geografías, levantar un programa de lucha que recoja las demandas de todo el pueblo explotado y que esa organización se exprese en luchas concretas, para evitar que el capital nos siga despreciando, despojando, explotando y reprimiendo; para recuperar lo que nos ha sido robado no sólo a lo largo de los siglos sino en el concreto de cada día.
“No era, y lo dijimos, un asunto de elecciones, sino de algo más rico y complejo: trabajar para crear un Concejo Indígena de Gobierno que, como un órgano colectivo, conozca a pie de tierra las demandas de todos los oprimidos; que actúe en los hechos y todos los días con y a favor de nuestro pueblo. Que fomente la auto-organización, la auto-gestión y que asuma acciones de auto-gobierno. Sabemos que no es tarea fácil y que mejor si todos le vamos arrimando el hombro para que se haga realidad.
“Nosotras, nosotros, quienes integramos ¡UníoS! pondremos nuestra parte. Con todas nuestras limitaciones, con lo pequeño de nuestras fuerzas y recursos, estamos con ustedes.”
Así, sin más. Para ponerlo más claro y según como lo vemos en nuestras latitudes. En esta tarea de construir organización y resistencia para destruir al capital y su sistema. Nuestro apoyo al CNI y al CIG es total y sin condición alguna.
No es declarativo, no es sólo “sumarse a lo que ellas y ellos hagan” sino de unir las luchas y las resistencias de todo el país; de que cada quien haga lo que y donde le corresponde para que ese mundo que queremos pueda existir para todas y todos.
El Sub Comandante Insurgente Moisés lo planteó clarito, para quien quisiera entenderlo, cuando habló sobre las dificultades de la molienda del café, resulta que, cuando se trabaja en, con y para el colectivo, si uno falla, todo falla. Si alguien no hace lo que le toca, afecta a todas y todos los demás. No es un asunto de reflectores, destruir al capitalismo es un trabajo que debe hacerse cada día y en cada geografía que nos haya tocado.
Es un trabajo de juntar fuerzas y voluntades, de crear conciencia de colectivo, de saber sumar lo que cada quien hace (y no de sumarse a lo que otros hacen, ni, mucho menos, decirle a otros lo que tienen que hacer); así lo vemos nosotros.
Ese es nuestro compromiso